Intenté volver a hablar contigo.
Lo sé, sé que piensas que soy una cobarde y no volvería a intentarlo.
Pero quería arreglar las cosas.
De verdad que no quería perderte...
Pero... Supongo que ya no puedo hacer nada. A lo mejor estaría bien dejar el tiempo pasar y volver a intentar arreglarlo más tarde.
Pero no quiero seguir haciéndome daño.
Quise explicarte las cosas, quería que me comprendieras, las cosas no son como tú crees.
Pero no quisiste creerme. Conseguí que al menos me dejaras explicarte algo... Pero no sirvió de nada porque no me escuchabas.
Sabía que lo único que conseguiría al volver a intentarlo sería romperme un poco más, pero me arriesgué.
Me dijiste que me amabas. Que estarías aquí para lo que necesitará aunque estuvieras trabajando en la oficina.
Dijiste que te estaquearías para hablar conmigo, como hacías cuando nos conocimos.
Pero nada de eso se podrá cumplir, ¿no?
Debería haberme imaginado que pasaría algo parecido...
Pero yo estaba viviendo en mi fantasía.
Un mundo hermoso en el que tú me amabas, me hacías sonrojar y me hacías sentirme un poquito mejor conmigo misma.
Es gracioso que ahora me odie mucho más de lo que me odiaba antes de conocerte.
Fuiste y eres mi razón de vida
¿Qué se hace cuando pierdes totalmente la esperanza?
*seleccionar todo*
*eliminar*
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Mensajes a mi perdición
De TodoEstas son simplemente cartas, de una chica, que por culpa de una mentira y un malentendido perdió a la persona que la volvía loca, en todos los sentidos. Cartas dirigidas a ese chico, cartas que nunca mando y cartas que aquel chico nunca leerá.