Llegué incómodamente cansado del club ese primer día. Habíamos estado practicando para nuestro próximo LIVE, el cual iba a suceder en las vacaciones de verano, y fuera de Japón, para variar. Mientras nos recuperábamos, estuvimos discutiendo de antemano algunas localizaciones, como Barcelona (De nuevo), propuesto por mí, o Nueva York, propuesto por Sensei. Me quité mi uniforme, y me puse algo más fresco, dirigiéndome a lavar la ropa que nosotros llamábamos "Traje de combate", a modo de broma. Una vez en las lavadoras, con la ropa limpiándose, suspiré, pensando en el día de hoy, sobretodo en la nueva estudiante, Koushoku Chohatsu.
Cada vez que la miraba, me daba la sensación de que estaba pecando de algo grave, a la vez que me gustaba dirigir la mirada hacia su voluminoso cuerpo. Después de todo, seré miembro del Comité Disciplinario, pero sigo siendo un hombre. Sorprenderme ante esa figura tan... Tentadora, era normal en mí. Tragué saliva. A decir verdad, cuando veía a Koushoku, también me venía un sentimiento más: Miedo.
Seguía devoto a Verónica, pero parecía que ella quisiera quitarle el puesto con su hermoso cuerpo, su distinguida personalidad... Tenía miedo... Sin embargo, lo raro fue cuando ví los apuntes. Tomaba casi los mismos apuntes que yo... Pero su mirada se dirigía a la pizarra, y nunca a mí... Su escritura era muy parecida a la mía... Y sus ojos, grises como roca, me daban la sensación de que estaba en casa. Cabe destacar, que solo he conocido una persona en toda mi vida capaz de tener tales atributos, y esa persona era Sora.
Pero... No, era imposible. No se parecían en nada. Ni el estilo de vestir era el que Imouto prefería. A Koushoku le gustaba remarcar sus curvas, mostrar lo que tenía de bueno, animar las miradas (Y quizás algo más) de los chicos, y matar de envidia a las chicas solteras, mientras que mi hermana prefería no llevar faldas en absoluto, y que los escotes no fueran muy pronunciados. Sora prefería ir más tapada, ser una chica buena, mientras que Koushoku, o como ella misma se llamaba, Koi, era todo lo contrario. Sin embargo, muchos aspectos en ella me dejaban dudando notablemente. Unos pitidos de la lavadora me sacaron de mis pensamientos, para ver que la ropa ya había acabado. La recogí, y me dirigí a mi habitación, aún pensando en este tema.
Cuando volví, me arrepentí profundamente de no haberme quedado en la sala de lavadoras.
Postrada en la cama, estaba Koushoku, con una ropa más bien ligera, y muy, muy llamativa, y en una pose tentadora, aunque más bien clásica. Tenía los ojos cerrados, y los auriculares puestos, por lo que imaginé que no me habría oído entrar. Aprovechando que no se había dado cuenta de mi presencia, me dirigí al baño, y me encerré en él, tratando de calmar mi alterada testosterona. Quizás sí quería animar algo más que la vista de los chicos. Al menos, conmigo ya lo había conseguido...
Decidí darme una ducha fría, para calmarme, y para despejar mis pensamientos, aunque antes, oí a Chohatsu irse. Vencido por la curiosidad, la busqué, y la encontré en el gimnasio. Según mis informes, Koi seguía una rutina que yo consideré algo extraña: en vez de hacer media hora de ejercicio tres días a la semana, como haría cualquier persona (Incluyéndome a mí), ella hacía ejercicio un cuarto de hora al día, pero seis días a la semana. Una vez mi curiosidad estuvo satisfecha, me dirigí a mi habitación de nuevo, y me di la ducha fría, aún dándole vueltas a este tema.
Si os soy sincero, salí de la ducha con más preguntas de las que tenía. Mucho misterio la rodeaba, y la verdad, en una persona, eso me incomodaba un poco. Su vida me importaba más bien poco, no vayáis a pensar, pero... A ella, simplemente la envolvían demasiadas preguntas. Me vestí, y volví a ver a Koushoku, esta vez sentada en la cama, leyendo "El retrato de Dorian Gray" en inglés antiguo.
-Señorita Chohatsu, ¿Me permitiría unas preguntas?- me senté a su lado, lo suficiente como para poder hablar sin molestias.
-Por favor, Sou-kun, no me trates de usted, menos con un lenguaje tan formal. Somos compañeros, no trabajadores. -esa fue su primera respuesta, irritándome un poco que utilizara el sufijo "Kun", aunque no le di mucha importancia.- Pero sí, querido, pregúntame lo que tú más quieras.
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Nueva y peligrosa estudiante
FanfictionUna nueva estudiante ha llegado a la famosa Academa Chronos, y se hace llamar Koushoku Chohatsu. Una chica muy sensual y atractiva, con un pasado más bien misterioso (O falto de curiosidad por parte de la chica, a saber), que sin duda atraerá a los...