-Esa era una buena mujer- dijo cuando salimos del supermercado
-¿No te quieres casar con ella?- pregunté irónicamente
-Es viuda-confesó y lo miré incrédula- estoy jugando, bebé.- me quitó las bolsas que cargaba y las guardó en el maletero
-Hasta luego Nicola- le guiño un ojo para subirse a su auto, Nicola le sonrió y la siguió con la vista hasta que desapareció por la carretera. Arqueé una ceja y el borró esa sonrisa de inmediato
-Es una gran mujer- la defendió y yo reí- pero tú eres la única mujer en mi vida- se acercó a mí y tomó mi cintura. Negué con la cabeza riendo y lo besé. Sus manos pasaron a mi espalda juntando nuestras anatomías.
-Ah...- me separé al sentí su bulto en mi vientre
-¿Lo lastimé?- sus labios rojos y el cabello despeinado gracias a mis manos mostraron la ansiedad de ambos. Miré a ambos lados una pareja de ancianos nos veían sorprendidos
-Parece que dimos un buen espectáculo- admití con mi cara roja. Nicola asintió y me llevó a la puerta del copiloto. Luego de cerrar mi lado llego a su lugar- prometo que te compensaré en la noche le dije y una sonrisa se formó en su rostro mientras seguía conduciendo.
Hoy era viernes 22 de Noviembre. Uno de los fines de semana más esperados por los adolescentes del instituto. Después de clases se organizaría una fiesta en la mansión de Carlos. Como siempre Nicola estaba invitado ya que, eran compañeros de equipo de Futbol Americano y eso significa que Nicola me arrastraría hasta allá para ir con el. Siempre lo hacía.
Luego de ducharme y cambiarme () por algo más abrigado bajé para encontrare con Nicola.
-Te vez muy linda.- sonrió y dejo el vaso de agua a un lado para besarme
-Gracias, Nico- sonreí. Aunque tengamos dos años de relación Nicola no deja de darme ese tipo de comentarios y por más que me duela siguen haciéndome sonrojar- ¿Nos vamos ya?
-Le dejaré una nota a mi madre- tomó una pluma. Los padres de Nicola nunca estaban. Ni siquiera sus hermanas, el es el típico niño mimado, al que le dan todo y debo decir que a veces le falta amor, pero según él, yo le doy todo el que necesita
(...)
-Hey Carlos.- mi novio choco las palmas con aquel moreno quién luego besó mi mejilla
-Diviértanse- alzó los brazos y le tendió un vaso rojo a Nicola
-Prometo no tomar mucho esta noche.- sonrió y yo asentí, cuando Nicola se pasaba de copas comenzaba a ponerse meloso. Demasiado diría yo. Nico jaló de mi mano hasta la cocina donde había muchos jugadores del colegio. Ahí solo estaban los populares, los demás se perdían por el resto de la mansión. Por desgracia soy una total invisible, claro si no fuera por Nicola todo el mundo me haría bullying. Aunque Millet ya lo hace.
-¡Llego Tomlinson!- gritó un chico... Jose lindo chico. Pero juega con todas... en realidad todos lo hacen
-No te pases de tragos, Nico- pedí en su oído, pero el pareció no escucharme, llegó con sus amigos casi corriendo, dejándome ahí parada. Comencé a caminar tratando de buscar a alguien pero ¿a quien engañaba? Solo le hablaba a Rafael y Yaco, sin contar a Carlos, Jose o a los del equipo de futbol. Busqué con la mirada al rubio o al ruloso, ellos nunca se perdían una de estas fiestas, localicé a Rafael subiendo las escaleras de la mano de... si, definitivamente esa era Carol. Trate de caminar por el living, pero con tanta gente no se podía
-Angie- sentí a alguien chocar contra mi espalda
-Yaco- sonreí de alivio
-¿Qué haces sola? ¿Viniste sin Nicola?- casi gritó, la música era tan fuerte que no alcanzaba a escuchar
-Creo que deberíamos salir- le grité y el asintió- Creí que estarías con una chica, bailando o bebiendo quizás.- dije ya en el jardín
-Eso mismo pensé yo. Pero esta no ha sido mi semana, ahora las chicas se están yendo con los atletas y yo de eso no tengo ni un pelo- reí
-Podrías intentar con otra cosa- sugerí y él asintió.
Luego de un rato de hablar con Yaco comencé a cansarme, tenía sueño. Lo mejor sería buscar a Nicola para irnos de una vez.
-¡¿Qué haces con mi chica?!- gritaron a nuestras espaldas. Señoras y señores, mi novio el borracho más celoso que pueda existir en Inglaterra.
-Nicola, cálmate- pidió Yaco al ver a mi novio muy enojado, lo siguiente, Nicola golpeando a Yaco en la cara.
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padres adolescentes (adaptada )
Novela JuvenilPrólogo. -¿Embarazada?- titubeó nervioso. Mis ojos llenos d lágrimas lo veían esperando una respuesta -Si Nicola, estoy embarazada.- afirme y el se sorprendió más -¿Y que piensas hacer?- jugueteó con sus dedos -Lo voy a tener, es obvio- dije molesta...
