Comenzamos a empacar nuestras cosas, y ahora con muebles nuevos comprados por Mark nos encontrábamos "estrenando" casa.
-Angie, has visto mis Van...- calló al ver mis pies
-Son cómodos- excusé y caminé a la habitación que le habíamos asignado al bebé. La habitación estaba en blanco, y Louis propuso pintarla de amarillo, un color neutro, necesitaba darle vida a esta casa
-Tengo malas noticias.- habló tomando una brocha para comenzar a pintar
-No me espero algo malo de ti, Nico- reí y tomé un rodillo para comenzar a pintar las paredes
-Volveré a la escuela.- soltó de golpe
-¿Cómo por que?- fruncí mi ceño- ¡Nicola!- me quejé
-No repetiré año, linda.- beso mi mejilla- la otra noche mi padre sugirió hacer renovar el contrato con unos socios extranjeros, pero ellos dijeron muy molestos que no harían un trato con alguien que no tiene la universidad- rió y siguió pintando la pared
-Entonces... ¿Tendremos que ir a la universidad?- hice una mueca, apenas que me había salvado de Millet
-Yo iré.- dijo
-No me quedaré aquí de por vida
-Luego solucionaremos eso, quiero que tú te encargues de cuidar a los niños
-Nicola, entiende. No toda la vida vamos a estar juntos ¿Qué pasaría si te llegaras a hartar de mi? No pienses en el futuro, Nico. Pueden llegar a pasar muchas cosas
-¿Me dejarás?- pregunto con un brillo en sus ojos
-Nunca, pero no todo es para siempre, Nico- le dije sin levantar la voz- piensa en mi y en ti- me acerque a él- algunos no duran para siempre- se acercó a mi y me tomó en sus brazos, tenia miedo. Miedo a que un día no despertara a un lado de Nicola.
|Ese mismo día en la noche (20 de Junio, ocho meses de embarazo)|
-Nicola- reí y me senté sobre él, o eso intenté, estaba más gorda que nunca
-Ayúdame a terminar la habitación- rió y besó mis labios
-De acuerdo, vamos- camine delante de él, palmeó mi trasero dejando la marca de su mano color amarilla, gracias a la pintura
-Marcaste mi pantalón.- le dije
-He marcado otras cosas, pero mejor no recordarlo.- sentí mis mejillas calientes y asentí
(...)
-Nicola...- comencé a jadear -Nico.- un líquido corrió a través de mis piernas- ¡Nicola!- grité y trate de caminar, pero mis piernas estaban débiles
-Aquí... ¡Mierda!- frunció su ceño y corrió al armario, tomó la maleta que ya estaba hecha y salió de la casa, escuché como encendía el motor del auto y regreso por mí. Me tomó en brazos, aunque no sé como lo hizo y me puso en el asiento e copiloto
-Duele, Nico- me quejé, sentí como algo se rompió dentro de mí y comencé a respirar muy difícilmente
-Ya... espera, casi llegamos.- habló con nerviosismo
Nicola.
Odiaba ver a Angie tan débil, me dolía ver como ella sufría y yo no podía hacer nada más que conducir torpemente. Cuando llegamos al hospital de maternidad, trate de bajar rápido con Angie. No lo niego, ella no es tan ligera como antes, pero la adrenalina y el deseo de que su dolor no existiera más me comían vivo.
-Tendremos que sacar al bebé.- habló el doctor, se llevaron a Angie las enfermeras y yo tuve que pasar a firmar unos papeles
-Pero aún le falta un mes.- dije preocupado al doctor
-Señor Porcella, su hijo no va a esperar un mes.- hizo una mueca y desapareció por el pasillo. Avisé a mi madre por teléfono, llamé a Yaco y luego a Jose para que avisara a los demás. Caminé a la habitación de Angie luego de ponerme el traje azul, solo escuchaban los gemidos de mi novia. Voy a ser padre.
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padres adolescentes (adaptada )
Dla nastolatkówPrólogo. -¿Embarazada?- titubeó nervioso. Mis ojos llenos d lágrimas lo veían esperando una respuesta -Si Nicola, estoy embarazada.- afirme y el se sorprendió más -¿Y que piensas hacer?- jugueteó con sus dedos -Lo voy a tener, es obvio- dije molesta...
