Angioletto mia

33 2 0
                                        

Maratón 1/3

Me desperté temprano con ganas de no estar aqui, con ganas de huir de la realidad, con ganas de alejarme de todo y de no acercarme a nadie. Me bañe, me vestí (con un jean, un suéter, y unos converse), me arregle un poco, me puse mis lentes y baje, para mi sorpresa los chicos ya se habían levantado, me aferre a mi mochila.

Camine hasta la cocina de la nevera saque una botella de te frió, tome una manzana y salí, si pasaría mis vacaciones aquí tendría que comprar comida algo ilógico no, últimamente no tengo apetito pero se que los demás si lo tienen y que deben comer.

Aaron:-¿Para donde vas? -dijo mirándome de arriba abajo -¿No piensas desayunar? -dijo serio

Laila:-no tengo hambre -dije caminando hacia la puerta

Aaron:-espera no has respondido una de mis preguntas ¿A donde vas? -dijo parándose frente a mi

Laila:-no se, quiero andar en bicicleta un rato -dije mirando sus ojos

Aaron:- yo también quiero ir espera desayuno y vamos -dijo con cierta amabilidad

Laila:-quiero estar sola -dije me aparte de el y seguí caminando

Zack:-espera Pinky debes desayunar, últimamente has estado enferma debes comer y cuidarte -dijo antes de que tocara el picaporte de la puerta

Laila:-no tengo hambre -dije abriendo la puerta y saliendo rápido, camine hasta mi bicicleta, quite el candado y comencé ha andar en ella

Llegue al bosque mire a mi alrededor, el aire de allí era diferente, me apresure para llegar a mi lugar secreto y sentarme bajo el árbol de papa y yo. Tome un poco de te, saque un libro y comencé a leer.

No se que hora es me quede dormida hace un rato y hasta hora desperté, me levante y regrese a casa, cuando entre Zack estaba sentado en el sillón mirándome, los demás estaban a su alrededor incluso mi hermano, todos menos Leonardo que no se donde andaba pero era feliz sin su yeso, se me olvido mencionar ayer en la mañana le quitaron su yeso.

Zack:-¿Donde andabas? y ¿Porque llegas hasta hora? -dijo enojado

Laila:-quería estar sola -dije caminando

Zack:-¿Ven acá? -dijo y negué, solo quería ir a mi cuarto y bueno no se que hacer pero quería estar allí

Laila:-déjame en paz -dije y el se paro frente a mi, tomo mi barbilla y me miro

Zack:-bueno no estuviste bebiendo ni fumando -dijo mirándome

Laila:-¿Quien piensas que soy? -dije y me aparte de el para correr hasta mi cuarto

Cerré la puerta y me senté en el piso, mire la hora y no era tan tarde como creí solamente eran las dos de la tarde, recordé que había traído mi cofre desde pequeña siempre había guardado miles de cosas en el, no era muy grande ni pesado. Lo abrí y encontré un montón de fotos, de cosas, de hojas, lo vacié sobre mi cama y me quede detallando las cosas, algunas traían recuerdos de mi infancia, de algunos viajes y aventuras.

Daniel:-vamos a ir a la tienda ¿Quieres algo? -dijo y busque una pequeña lista que había hecho en la mañana sobre algunas cosas que necesitábamos y pues que yo quería

Laila:-toma -dije entregándosela -gracias -dije y cerré de nuevo la puerta

Espere a que se fueran y abrí de nuevo la puerta, esta vez baje a ver televisión pero me lleve una gran sorpresa al darme cuenta que Leonardo se había quedado.

Leonardo:- pensé que te habías ido con los chicos -dijo mirándome

Laila:-yo pensé lo mismo -dije y el me miro confuso -pensé que te habías ido con ellos-

Leonardo:-no, no me fui con ellos -dijo levantándose del sillón -acaso querías la casa para vomitar libremente -dijo riéndose

Laila:-tan caballeroso y amable como siempre -dije sarcástica

Leonardo:-gracias por el cumplido aunque una nerd como tu no se lo merece-

Laila:-¿Dame una razón por la que una nerd como yo no lo merezca?-dije parándome frente a el

Leonardo:-sencillo por que eres una come libros, aburrida, perdedora, ñoña, mojigata, entrometida, fea, das asco cada vez que vomitas y vomitas y por lo visto debes estar gorda -dijo gritando palabra por palabra, cada una la decía como una estupidez, lo hacia simplemente para verla sufrir y llorar, le gustaba verla así, débil y frágil

Laila:-y tu eres un estúpido -dijo entre lagrimas corriendo hacia su cuarto

Leonardo:- tonta - le grito al escucharla la puerta cerrarse, comenzó a reírse

Diez minutos después se escucho un fuerte ruido, se trataba del espejo del baño del cuarto de Laila, ella mismo después de mirarse en el, de ver como las lagrimas caían por sus mejillas y de que su conciencia le dijera cada uno de sus defectos, de por que nadie la quería ni la amaba, de por que el le había echo que era fea, que daba asco. Cerro su puño con fuerza y le dio un fuerte golpe al espejo justo donde se reflejaba su rostro provocando que este se rompiera.

Leonardo se preocupo, pues si Laila esa niña a la que había llamado tonta, fea y que daba asco, la misma a la que le había derramado encima un plato de ravioles encima, le importaba. El ¿Porque? no lo sabia exactamente, corrió hasta su cuarto toco la puerta pero nadie respondió, la puerta estaba cerrada con seguro.

La intento abrir pero no pudo, una carta que estaba sobre la cama de Laila le llamo la atención, la carta tenia varias estampillas y la bandera de Italia. La tomo y leyó el sobre y la sorpresa que se llevo fue inesperada, esa carta la había escrito el cuando tenia como ocho años, para su Angioletto su mejor amiga.

*Carta

De: Topolino Para:Angioletto

La mia ragazza, Angioletto no sabes cuanto te extraño desde que regresaste a Estados Unidos, me dejaste solo en Italia, no sabes la falta que me haces aqui, en colegio, eres mi mejor amiga y siempre lo seras.

Espero que jamas me olvides, yo te prometo que jamas lo haré, a pesar de la distancia nos seguiremos comunicando te quiero mucho Angioletto, espero que nos podamos ver pronto tengo algo muy importante que decirte

Att: Leo F. M

Narra Leo

Las lagrimas no tardaron de caer por mis mejillas, como me pude olvidar de mi Angioletto, ¿Porque la trate así?

Leonardo:-Laila por favor abre -dije pero nadie respondió, tome mi celular y llame a Zack le conté a el lo que había pasado, dijo que vendría de inmediato y que no le diría a los demás para que no se preocuparan -Angioletto abre la puerta por favor -dije tocando de nuevo

No recibía respuesta así que intente tirar la puerta y lo conseguí, ella estaba en la esquina del baño llorando con un trozo de cristal en su mano derecho y algunas heridas en su mano izquierda.

------//-------//--------//-------//--------

Hola espero que les guste mucho este capitulo, quería aclarar que esta novela no es para que ustedes hagan alguna de estas cosas (anorexia, bulimia, bullying o suicidio) solamente es para mostrar la realidad de la sociedad en que vivimos y los casos en que nos lleva a cometer esos errores, que pueden llegar a ser mortales en nuestra vida y en la de las demás personas.

Un abrazo enorme-Mari



Querido diario perdidoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora