Temor A Ser Amado

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Narra Finn

- Marshall! Espera! - le grite al estar a unos metros de el. Este se giro a verme y se detuvo con una sonrisa en el rostro

M- que pasa Finn? Pensé que estarías con los chicos - dijo mientras me acercaba a el.

- es que... T-te vi extraño... Así que - no pude terminar la frase por mi nerviosismo. Además que le podría decir? No se me ocurría ninguna excusa y si abro la boca de seguro la voy a cagar

M- oh, es que... Tengo sueño, solo es eso. No tienes que preocuparte - se excusó, de nuevo con esa sonrisa falsa en el rostro. Entrecerre mis ojos, dándole a entender que no le creía nada - es verdad

- Marshall, dormimos toda la tarde - apenas le recordé aquello, desvío la mirada a otro lado y yo solté un suspiro

M- solo... Quiero estar solo ahora... - dijo, dándose vuelta para seguir alejándose de mi, pero antes de que pudiera comenzar a caminar, yo lo tome del antebrazo ganandome un leve gruñido de el, pero cambio su semblante al verme el rostro

- que tal si vamos al río y me enseñas a tocar bajo? - dije sonriendo para que aceptara. Fue lo único que se me ocurrió y creo que dará resultado

M-... Esta bien, pero luego me dejaras solo - respondio entre risas. Solté su brazo y ambos comenzamos a caminar a la tienda para buscar su bajo.

Me alegra que haya aceptado la idea, ya que de verdad quería hablar con el.

[...]

Llegamos al río en unos minutos que estuvieron llenos de conversaciones triviales y preguntas de '¿que harías si...?' de parte de ambos.

El bajo de Marshall estaba dentro de su respectivo bolso, siendo levemente golpeado por la espalda del pelinegro o las ramas de los arbustos, algo que molestaba un poco al dueño del instrumento.

- subamonos ahí - dije, apuntando una roca gigante que estaba en la orilla del rio y la cima era plana. Perfecta para sentarse y tener una amena conversación.

M- claro - acepto y nos acercamos a la roca. Nos subimos rápida y fácilmente a esta y nos sentamos uno a un lado del otro.

El lugar era tranquilizante y hermoso. Ya que no todos los días puedes estar en medio del bosque, ecuchando el leve ruido del río, estrellas por montón decorando el cielo y con alguien especial a tu lado.

M- en que piensas? - pregunto, soprendiendome un poco.

- nada en especial - respondi - y tu en que piensas?

M-... En la vida... - respondio en un susurro, que, si el lugar no fuera tan silencioso, no hubiera logrado escuchar para nada

- y me explicaras el por que? O tengo que sacarte la información? - las risas de Marshall rompieron el silencio del lugar.

M- es que sonara tonto y cursi - se excusó

- vamos! Nadie escuchara tus sensibles sentimientos aparte de mi - mi amigo me observó de reojo y yo le sonrei con confianza y un leve sonrojo acompañandome.

Amor Destinado 2 - [CANCELADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora