Caminé...
Lloraba...
Era lo único que me quedaba...
No podía regresar a casa a esta hora...
Ni regresar a la escuela...
Y ahí me di cuenta de ti.
Estabas a metros en la fuente, dormido.
Me alegré, y corrí hacia ti.
Oh vaya...
Tú...
Tu y solo tú.
Me arrodillé y te desperté...
Estabas confundido.
No pude evitar mis lagrimas.
“No se si ya lo leiste en todas las cartas que te envié” Sonreí. “Pero tu eres mi todo.”
Y ahí... Diría que fué el momento más feliz de mi vida...
Tus suaves labios estaban sobre los míos, me besaste...
Te levantaste y me abrazaste con todas tus fuerzas.
“Te amo” me susurraste al oído “Asi que eras tú la de las notas...” soltaste un suspiro, separándote de mi un poco y sonriendo, antes de posar mis tus labios con los mios nuevamente.
“Yo también Te amo” susurre.
Decidiste no irte...
Todavia recuerdo cuando años después comenzamos a vivir juntos...
O cuando tuvimos nuestra primera vez...
Después de todo...
Me alegra poder acordarme de esto.
Fin.
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LLuvia de sobres ©
Short StoryUna vez me preguntaron que eras tú para mí. No supe que responder Tal vez si sé lo que eres... Pero es un miedo por el que no deseo pasar Porqué para ser sincera Tu eres mi todo... Desde el primer día que te vi Tu mirada tan hermosa... ¿Si te d...
