Volver

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  Ya no hay demonios en el fondo del cristal. Me gustaría volver a darte esos besos que no te di. Esos abrazos que negué por unas míseras gotas de progresos. Maldito sea el día que me dí cuenta que te perdí a medida que pasaban los días, las semanas, los meses. ¿Qué estamos haciendo aquí, varados, en un camino sin rumbo?  

Memorias de MarhieDonde viven las historias. Descúbrelo ahora