Alicia.
Recuerdo que había una estrella, una que brillaba como ninguna otra, una a la que no cubrían las nubes en la noche y una que no era opacada por el brillo de la luna. Me gustaba verla, podía obsevarla por horas y no le resultaba aburrido. Aunque los recuerdos ahora me resultan confusos podría asegurar que la noche anterior vi nuevamente esa estrella.
Parecia tan irreal, no solo el hecho de que vi nuevamente esa estrella, si no el que fuí capaz de ahogarme en litros de alcohol por un idiota sin remedio, y que ahora tengo a un lado mío a un total desconocido que por azar del destino me trajo a mi casa. Donde por cierto recibí la reprimenda de mi vida y presencie por primera vez a una persona desmayarse.
-¿Do-dónde estoy? -comentó nuestro inesperado huésped.
-Lo siento de verdad -me apresuré a juntar mis manos y ha balbucear rápidamente. Extiendo mis manos donde de encuentra un arrugado billete de 100 dólares que hasta hace poco estaba en mi alcancia.
-¿Qué estas haciendo exactamente? -interroga con voz adormilada.
-Para ya con el interrogatorio -digo mientras coloco mi dedo sobre sus labios para que deje de hablar. -Ayer te desmayaste y te golpeaste la cabeza de una manera extraordinariamente fatal.
-¿Quién es el? -pregunta mi hermanita pequeña que hace poco había irrumpido en mi cuardo.
-Margareth, sal de aqui.
-¿Es tu novio?
Estaba apundo de negarlo cuando la pequeña persona que tengo por hermana decidio salir corriendo.
-Buena esta es mi oferta de paz -comente tras un suspiro. Se levanta y toma en billete.
Valla eso fue facil.
Comienza a encaminarse hacia la puerta que da a la salida de mi pequeña habitacion.
-¿No vienes? -pregunta al mismo timpo en que gira su cuerpo para verme.
No entendí del todo la pregunta asi que me limito ha asentir y encaminarme a donde se encuentra.
Lo sigo hasta que nos encontramos en la entrada principal de la pequeña sección de apartamentos en los que vivo.
-Muy bien. Supogo que nos vemos -digo mientras levanto la mano a manera de despedida.
-Sigueme.
Es un desconocido y es la primera vez que lo veo estando en mis cinco sentidos; pero por alguna razon sin explicación lógica lo sigo.
Caminamos por un par de calles, y yo aún no me hacia una idea de a donde podiamos dirigirnos. A pesar de que nuestra diferencia de estatura era casi nula, tenia unas piernas tan largas que caminaba a una velocidad sorprendente. Era eso o que queria dejarme atras.
Y no es que estuviera observando sus piernas, es un punto que es imposible pasar por alto.
Continue siguiéndolo, hasta que se freno y casi me estrelló contra el.
Volteo a ver el lugar al que hemos llegado y es distinguible el letreri de neon que anuncia a la famosa tienda de discos Round Slice.
La tienda a pesar de ser pequeña era conocida por la mayoria de la ciudad, tenia un aire rustico pero que a la vez podia ser moderno.
Si, es bastante complicado.
Tenia una fachada roja, de un tono parecido a la sangre.
No se tomó la molestia de esperarme ya que cuando voltee al lugar donde se supone que se habia quedado plantado, no quedaban rastros de su paradero.
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Alma Aprisionada
Teen Fiction¿Cómo puede una persona hacernos tanto daño, pero a la vez hacerte sentir seguro? ¿Cómo puedes querer a alguien, pero aún asi infringirle tanto dolor? ¿Cómo conllevas el haber asesinado el alma de otra persona? ¿Cómo sobrevives a la muerte de la...