capitulo 4 corregido

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Graham se acercó a ella y la acomodó mejor. Al moverla, dejó escapar un quejido dolorido.

-¿Regina?, ¿puedes oírme?

-¿Graham...?



-¡Abuela! -se escuchó el grito del rey.

-¿Majestad? ¿Qué sucede? ¿Le ocurrió algo a la reina Snow? -preguntó preocupada la anciana mientras salía a su encuentro.

-No, es otra cosa y necesito que me ayudes -dijo, tomándola del brazo y guiándola de vuelta a la tienda.

Al llegar, la anciana contuvo un grito al ver la escena frente a ella.

En el suelo se encontraba Graham, sosteniendo a la ex reina boca abajo. La espalda de la mujer estaba cubierta de múltiples heridas sangrantes.

-¿Puedes ayudarnos? -preguntó seriamente el rey. Aunque la ayudara, eso no significaba que la perdonara o que le daría un mejor trato... pero esto era extremo.

-¿Qué sucedió? -preguntó, arrodillándose junto a la mujer-. Esto son...

-Sí, al parecer son latigazos. Tengo que hablarlo con Snow. No creo que ella haya autorizado algo así.

-Déjenme sola con ella. Y llamen a mi nieta y al enano Doc.

Cuando Ruby y Doc llegaron, los hombres permanecieron afuera.

Entre ellas limpiaron las heridas con cuidado y trasladaron a Regina a la tienda donde atendían a los heridos, para sorpresa de quienes fueron testigos de la escena.

La acomodaron en una cama y la dejaron al cuidado de la anciana.

Regina recuperó la consciencia por unos momentos.

Al ver sombras a su alrededor, el pánico la invadió.

Se incorporó e intentó ponerse de pie, pero sus piernas fallaron y cayó al suelo.

-Tranquila, no te vamos a hacer daño -dijo Granny.

Era la única que no parecía temerle. Los demás no se movían, por miedo a que intentara usar magia.

La anciana, al ver el miedo en su mirada, intentó calmarla...

Pero Regina se levantó de nuevo.

Antes de dar un paso, su visión se nubló y cayó inconsciente en brazos de la anciana.

-Ayúdenme, tenemos que llevarla a la cama -ordenó a las doncellas detrás de ella.

-¿Por qué hacemos esto? -preguntó una.

-Porque el rey lo ha ordenado.

-Pero ella es la reina malvada -dijo Ruby.

-Malvada o no, él lo ha ordenado -respondió Granny-. Y nosotros solo obedecemos órdenes.

Aunque no especificó de quién.

Ruby salió a buscar algo con que vestirla.







Alessa fue con su madre al castillo.

Era enorme... más grande que el del Reino Blanco.

-Ven, hay que subir.

Su madre y otras mujeres entraron en una habitación cuyos pasillos estaban cubiertos de espejos.

-¿Qué es aquí? -preguntó.

-Es la habitación de la reina malvada -respondió una mujer.

"Vaya, esto fue fácil", pensó Alessa, entrando.

A Second chance. (en revision)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora