Amanda POV 15.

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Cada vez que Joel me escribe, mi corazón se detiene por largos segundos. Nunca había sentido algo así por alguien, el me hace reír cada momento que puede, es como un ángel para mí. No estaba en la mejor etapa de mi vida cuando me fui de New York, dejando mi familia y todo atrás, pero creo que venir a Miami fue una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. No, conocer a Joel es lo mejor que me ha pasado en mi vida.

Al recibir su mensaje no pude evitar reír e imaginarme millones de cosas que podrían pasar si estamos los dos solos en su casa, bueno pero ese no es el punto, decidí sorprenderlo llegando a su casa sin avisarle, por esa razón no le respondí los mensajes solo para hacerlo sufrir.

Me quite el pajama que tenía desde esta mañana para ponerme algo más decente y salir, agarre mi teléfono y la llave de la casa. Baje las escaleras en silencio y sin decirle nada a Yoandri salí de la casa. Camine fuera de la urbanización y como no tenía otra opción pedí un Uber, me senté en la acera a esperar que llegara el carro.

Todo el trayecto pasó rápido, bueno más bien para mí porque fueron unos 30 minutos de carretera, pero esa carretera es como una droga, me quedaba observando la hermosa ciudad de Miami, con sus playas llenas de turistas, la música latina que sonaba en cada carro, hasta mi Uber estaba escuchando Prince Royce.

Me bajé del carro en dirección a la casa de Joel, esta era la primera vez que iba a entrar a su casa y debo admitir que los nervios me están matando. Por mi mente pasan mil y un preguntas: ¿que está haciendo? ¿Estará feliz al verme? Lo único que responderá mis preguntas será el tiempo, así que tocó el timbre y espero a que alguien me abra la puerta.

Para mí gran suerte me abrieron la puerta a los 15 segundos, pero no fue Joel, fue Erick. ¿Cuando será el día que Joel y yo pasemos un tiempo a solas?

Instagram / Joel PimentelHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora