Narra Kaler.
Escuche el timbre de la casa y sentí que me desmayaba, intenté respirar, y camine despacio a mi tocador y me puse un poco de perfume en el cuello y en las muñecas. Me di la última vista al espejo y escuche a mi madre en las escaleras.
-Kaler, ya llegó Daniel.
Tome mi cartera plateada y camine a la sala. Y ahí estaba, hablando con mi padre, con su camisa de vestir blanca, moño negro, resortes y un pedazo de lavanda colgado en el bolsillo de su camisa.
-¿Lista?- me pregunto y yo asentí
-¿A que hora van a regresar?- le preguntó mi padre
-Antes de media noche- le contestó mi padre
Mi padre asintió y caminamos a la puerta.
-¿Estás bien?- me preguntó saliendo al patio
-Si, si- dije tomando su brazo- Te ves muy guapo.
Daniel tomó mi cintura y me cargo en un abrazo.
-Tú te ves más que hermosa- dijo y esas estupidas mariposas en mi estómago empezaron a aletear como la primera vez que lo vi.
*FLASHBACK*
-¿Ya viste a todos los chicos nuevos?- preguntó Maggie
Yo reí.
-No- dije metiendo algunos libros al casillero- sabes que no me interesa un novio en estos momentos.
-Eso es por qué no haz visto a los nuevos- río de nuevo Maggie.
-Hola, chicas- llegó Laura- ¿Cómo les fue en vacaciones?
-Bien- respondimos Maggie y yo.
-¿Ya vieron a todos los chicos nuevos?- preguntó Laura y yo solté una risotada.
-Te acabo de ver hablando con uno- le reclamó Maggie a Laura.
-Ah, si. Charlie- dijo Laura como si nada.
-Pues Charlie, está muy bien- ronroneo Maggie.
-Es gay- dijo Laura y la cara de Maggie se cayó de la deserción.
-Pero el no es el único- intentó calmar a Maggie- hay otro llamado Luis y otro llamado Daniel. Aunque ninguno de los dos son mi tipo.
Mientras escuchaba a mis elocuentes amigas, alguien choco conmigo e hizo que mis libros cayeran.
"Idiota"
Ni siquiera quince ver quién los tiro, me hinque y tome mis libros y cuando me pare mi cabeza chocó contra otra.
-¡Auch!- dije tomando mi cabeza.
-Lo lamento, lo lamento- dijo una voz que no reconocí.
Levante mi cabeza y lo vi. Lo vi y no me pude resistir, tan solo con verlo caí perdidamente enamorada de él.
-No te preocupes- dije y él asintió sin quitar los ojos de mi.
-¿En verdad?- dijo intentando ayudarme con mis libros.
-De verdad, no fue nada.
Él asintió con la cabeza y siguió su camino.
-El es Daniel- aclaró Laura.
[...]
-Enserio te pego duro el chico nuevo ¿eh?- se burló Maggie.
-¿De que hablas?
Maggie rió.
-Haz actuado extraño desde esta mañana.
-Eso no es verdad- negué
Maggie puso los ojos en blancos y siguió con la orden en la cafetería. Entonces lo tuve que volver a ver otra vez y toda una estampida de mariposas empezaron a aletear en mi estómago.
"Maldita sea, el chico nuevo si me afectó"
Daniel estaba en una máquina expendedora junto a un chico que ya conocía por haber cursado la secundaria conmigo y Maggie.
-Te lo estás comiendo con la mirada y Miguel ya se dio cuenta- dijo Maggie y me saco de mi trance.
Yo enseguida mire a Miguel y el estaba riendo al ver cómo miraba a Daniel, desvíe mi vista enseguida.
"Por Dios, me descubrió"
-¿Crees que le diga?- le pregunté a Maggie.
Ella miró en dirección a la máquina expendedora y asintió.
*FLASHBACK*
Llegamos a casa de Daniel y entramos de la mano como de costumbre.
-¡Hijo!, llegaste- anunció emocionada su madre.
Daniel sonrió y beso a su madre.
-Ya están todos en el comedor. Pasen, por favor- dijo su madre y empezamos a caminar.
-¿Ya llegó Daniel?- escuche que preguntaba mi suegro.
-Si, papá. Llegamos- contestó Daniel.
Pasamos al comedor y mi vista vio mucha gente. Familiares de Daniel y amigos del padre de Daniel.
Caminamos a la mesa donde estaba mi suegra y mi suegro y Daniel me abrió la silla para que me sentara, y enseguida se sentó junto a mi.
-Te ves muy bonita- me dijo mi suegra
Y cuando estaba a punto de agradecer el cumplido....
-Subiste de peso ¿verdad?- agregó.
Yo traté de sonreír y un nudo en el estomago se empezó a formar.
-Gracias- dije con la sonrisa formada- creo que si, un poco.
-No, no es verdad- me corrigió Daniel- Mamá...
-Daniel, solo fue una pregunta sin importancia ¿verdad, Kaler?
-Si, no pasa nada- dije apretando la mano de Daniel.
Empezaron a servir la comida y lo primero que sirvieron fue una sopa de verdolagas y los ascos regresaron a mi.
Tuve que tragar con fuerza y metí el primer bocado a mi boca.
La cena continuó sin ningún problema, y gracias a Dios lo único malo de la cena fue la sopa. Llegamos al postre y a todos nos sirvieron sidra.
Mi suegra se paró de su lugar y golpeó su copa y anunció un brindis.
-Bueno, familia, amigos, esta cena es para anunciar que Daniel fue aceptado en las 3 universidades en las que aplicó en Washington con promedio de 10 y va poder cumplir todas sus metas- dijo muy alegre y emocionada- Así que quiero hacer un brindis por mi niño, por qué logre todo lo que se proponga. Salud.
-Salud- brindamos.
-Muy bien- dijo mi suegro- creo que ya es hora de retirarnos a la sala ¿no?
Todos asentimos y antes de que Daniel se parara, lo tome del brazo y lo acerqué a mi.
-¿Podemos hablar?
Daniel me miró y asintió. Nos paramos y al querer salir del comedor....
¡SPLASH!
Una copa de vino tinto cayó sobre mi.
-¡Oh por Dios! ¡Perdóname!- gritaba mi queridísima cuñada mientras todas sus amigas intentaban no reírse-En serio perdoname, Kaler. Tu vestido hermoso ya está todo arruinado por mi culpa.
"Cuenta hasta 10 Kaler.....cuenta hasta 10"
-¡Virginia!- gritó Daniel
-¡¿Qué?! ¡Fue un accidente!
-Daniel, no importa es solo un vestido- le aclare sin querer vele la cara a mi querida cuñada.
-Vamos a mi cuarto para cambiarte- dijo Daniel.
Me tomó de la mano y caminamos a su cuarto.
-¡No lo puedo creer!- dijo al cerrar la puerta- ¡Son increíbles!
-No te enojes- dije caminando a su armario para ver con que me iba a cambiar- es solo un vestido, no importa.
Camino hacia mi y beso mi mejilla. Saque Una sudadero gris y uno de sus pants que por lo que vi, era el más chico que tenía.
-¿Te ayudo?- dijo Daniel, tomando el cierre en su manos.
Con una sonrisa en mi rostro- Por favor- dije y Daniel bajo el cierre del vestido.
-Listo- dijo con voz ronca.
-Gracias- dije dejando caer mi vestido.
Me puse su sudadera rápidamente y me quedaba a la altura de mi vestido, luego sentí con el pants y tuve que doblarlo para no arrastrarlo.
-¿Cómo me veo?- le dije riendo
-Te ves mejor de lo que te veías en ese vestido- dijo abrazándome y tirándome en la cama.
Yo reía como una boba. Hasta que....
-¿Qué es lo que me querías decir?
Y las imágenes de la sopa de verdolagas regresaron a mi, a la quinta potencia.
"Mierda"
Corrí al baño de su cuarto y al abrir la tapa del excusado, vomite toda la cena. Enseguida llego Daniel y empezó a sobar mi espalda. Cuando acabe me dio una toalla para poder limpiarme y empecé a la cara mi boca con agua y enjuague.
-¿Ya estás mejor?- me pregunto por sexta vez - ¿Quieres que te lleve a un doctor?
Yo negué con la cabeza.
-Ya estoy mejor.
Al acabar por décima vez de lavarme la boca, tome su mano y lo lleve de nuevo a la cama.
-Me da mucho miedo decirte esto- dije intentando no verlo a los ojos pero el tomo mi mano.
Tomo mi mano y se la llevó a su pecho.
-Sabes que siempre voy hacer tuyo, y nunca te haría ningún tipo de daño ¿verdad?- dijo aún con mi mano en su pecho.
Yo lo miré a los ojos y asentí.
-¿Qué es lo que tienes?- preguntó
-Daniel....- empecé y decidida a decirle toda la verdad, continúe y trague fuerte- Estoy....estoy embarazada.
Y las mariposas en mi estómago cayeron.Espero que les guste el capítulo.
Voten y Comenten.
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La vida perfecta de Kaler hasta....
Novela JuvenilKaler Lefort es una chica de 18 años que está acabando sus estudios de la preparatoria y aparte tiene una relación con el chico "perfecto", Daniel West, pero poco antes de salir de su último año se entera de algo que le va cambiar la vida para siemp...