Capitulo uno

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Tres días antes del gran baile

– Aisha, ¿puedo preguntarte algo?

– Dime, Gabriela. Pareces que quisieras decírmelo desde hace rato pero no encuentras las palabras para decírmelo. –reí.

– ¿Estas seguras de que no te decepcionaras el día del baile? –soltó sin dejarme alguna sospecha de que iba a decir aquello.

– ¿Aun así quieres arriesgarte de que todo sea un desastre?

– Aun así sea todo un desastre –asentí y le regale una sonrisa segura.

– ¿Te imaginas que sea Drew Ou? o incluso, ¿te imaginas que sea Oliver Jutting?

– ¿Y si es Ian? –dije dudosa. –Lo he visto mirarme algunas cuantas veces pero no, un chico tan popular...

Interrumpió. –No se fijaría en una chica como tú –completo. –No seas tonta, sácate esos pensamientos tan clichés de la vida. Aisha eres un gran partido, tienes una linda sonrisa, unos ojos encantadores y unas curvas que –suspiro. –muchas chicas quisieran tener.

– Ya deja de hablar estupideces y ven, ayúdame a escoger que vestido para el baile.

En la tienda se encontraban diferentes vestidos, texturas, colores, cortos, largos, de coctel e incluso para bodas. Me había gustado un vestido en particular, lo había visto en la página de internet de la tienda era uno color rojo con la espalda descubierta, quizás se ajustara perfectamente a mi figura y ya no sería la niña que todo el mundo dice que soy, era largo. El vestido perfecto, me había gustado desde que lo había visto aquella noche buscando vestidos.

Le indique a aquella señora mayor que se encontraba detrás del mostrador quizás la dueña, de cuál era el vestido que iba a probarme, entre al probador y ella entro conmigo para ayudarme a colocármelo. Subí mis brazos y ella procedió a ajustarlos. Solo me tocaba darme la vuelta para ver si iba a ser un completo fracaso o era el vestido perfecto. Era ese. Era ese mi vestido.

Sonrió. –Aisha, ese es vestido.

– ¿Tú crees? –sonreí y di un giro sobre mí para volverme a observar en el espejo.

– Completamente, te ves hermosa. Solo faltan que si pequeños accesorios y un collar –se acercó a mi oído. –Mataras al quien sea que sea tu admirador, lo dejaras sin habla, no te querrá perder nunca.

– Niña, disculpa –un señor llamo mi atención. –Yo no sé nada de moda, ni de vestidos pero creo que ese vestido se le ve fabuloso –reí.

– Te lo dije, Aisha. Tienes que compártelo.

– No se diga más, me lo llevo.

Nos dirigimos en el auto de Gabriela a mi casa, mis padres no están en ella ya que están en una reunión importante de trabajo o como yo le digo una súper fiesta importan de trabajo. Mi padre consiguió un excelente socio para los próximos trabajos a realizar y la empresa decidió celebrar eso.

– ¿Quién será tu pareja? –pregunte mirando curiosa a Gabriela.

– Si te digo no me creerás. –comento cerrando la puerta de entrada tras de sí.

– Vamos, dime –la anime y camine hacia la cocina para servirnos dos vasos de agua.

– Me dieras que no vale la pena y que me busque a otra persona.

Bufé. –No puede ser tan malo, Gabriela. Cualquiera que pueda salir contigo no puede ser tan malo como el chico menor que tú de hace un año atrás.

>> Gabriela tenía un noviazgo con un chico menor que ella por un año. El chico era bastante lindo para que mentirles, parecía todo un Don Juan en pocas palabras era un casanovas, todas las chicas de su año incluso uno o dos años mayores que él lo buscaban pero solo una chica llamo su atención y fue Gabriela. Ellos se hicieron novios y todo iba de maravillas, muy bien para ser cierto; el chico término siendo un loco posesivo que no quería que Gabriela saliera, conociera a más personas e incluso hubo un momento donde él le intento pegar pero ella no se dejó.

>> –Aisha el intento pegarme –una lagrima corrió por su mejilla.

– ¿Lo evitaste? Ese niño me las va a pagar –empuñe las manos a mis costados –nadie va a lastimar a mi mejor amiga, a mi hermana. Me va a escuchar –me levante furiosa.

– No hagas nada, solo es un niño.

– Un niño que sabe perfectamente lo que hace, sabía que todo era muy bueno para ser cierto.

– No hagas nada –pidio.

****

– No Aisha, no es peor que el –coloco una sonrisa ladeada. –Pero no te diré.

– ¿Cómo puedes ser tan cruel? –coloque una mano en mi pecho fingiendo dolor.

– Puedes ser una gran actriz, Aisha.

– Gracias.

– Pero eso no hará que te diga.

– Eres tan mala amiga –le di una mirada fulminante. –me siento traicionada, siento que todos estos años de amistad han sido en vano y que todo es una gran mentira.

– No seas exagerada, no te vas a morir porque yo no te cuente.

– ¿Es Izhan? –negó. – ¿Juan? –negó nuevamente. – ¿Thomas? –negó por tercera vez.

– ¿No vas a rendirte?

– ¿Kenneth? –voltea los ojos y niega nuevamente.

– Ya veo que no –sonó su celular, lo revisa y sonríe. –Aisha, nos vemos mañana.

– Pero si apenas acabamos de llagar.

– Pero ya yo me tengo que ir.

– ¿Tiene que ver con tu acompañante?

– Posiblemente.

Al terminar de decir aquellas palabras ella decide marcharse de la casa, observo por la ventana y ella coloca su auto en marcha.

Mi mejor amiga no quería contarme quien era su acompañante, ¿no confiaba en mí? Posiblemente, ¿pensaba que iba a arruinar su cita? Era evidente si era una persona que iba a hacerle daño y solo quisiera acostarse con ella. No quisiera que la lastimaran nuevamente.

Alguien toco la puerta. No estaba esperando a nadie. Miro por el picaporte y vaya sorpresa, Drew Ou está en la puerta de mi casa.

– Vaya, que sorpresa –rio.

– Vivimos a cuatro casas de distancia, ¿Qué te sorprende?

– Nada en particular, ¿Qué deseas?

– Vayamos a comer un helado, tengo un cupón para dos en la heladería de la plaza que está a dos calles de acá.

– En varias ocasiones eres arrogante, bastante terco pero ya veo que puedes ser lindo y amable.

– ¿Quieres el helado sí o no?

– Tranquilo, si quiero.


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Al no sentirme cómoda con lo que había escrito decido crear esta nueva parte de la historia. Seguirá siendo DEES pero ya escrita desde el baile, será más larga y espero que les guste como me esta gustando a mi volver a escribir esto. 

Pido disculpas y espero que me entiendan. Las amo y espero que me apoyen. 

Encontré tu sujetador.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora