Regresar sola no está bien.

8.1K 603 51
                                        

Esa mañana me despierto animada, no he recibido ningún mensaje hoy y tengo esperanza de no recibir ninguno. Me voy a la escuela, y la jornada pasa sin recibir ningún mensaje, mis esperanzas aumentan notablemente, estoy sonriendo, y eso no es habitual últimamente.

Cuando me suena el tono de mensajes, me asusto un poco, hasta que veo que es mi mamá: 

"No podré buscarte a la salida hoy, tendrás que volver caminando a casa cariño, te amo"

¿Mi mamá llamándome "cariño"? Debe haber pasado algo muy grave como para que ella me diga de esa manera, jamás lo hace.

Nos demoramos un poco en la última clase, asique cuando salgo ya está oscureciendo... No es tan tarde, sólo que estamos en invierno, y anochece temprano aquí. 

Camino muy aliviada, no siento los ojos clavados en mí, y no sé si es porque los mensajes cesaron o porque realmente ya se ha acabado mi tortura.

Escucho un ruido y me sobresalto, ya que no hay nadie en la calle... Voy mirando hacia todos lados, y siento que alguien me toca el hombro, me volteo con intención de golpearlo, hasta que me doy cuenta de que es Austin, mi compañero de clases:

- ¡Ay dios! Casi me da algo... me asustaste- digo.

- Lo siento, no quise asustarte... ¿Quieres que te acompañe?

- No, estoy bien, gracias de todos modos- digo.

- No deberías estar sola por aquí... deberías dormir

- ¿Dormir?

En un movimiento rápido, Austin pone un pañuelo en mi cara y aunque intento hacer que mis ojos sigan abiertos, no lo consigo, y me duermo.


stalkerDonde viven las historias. Descúbrelo ahora