—¡Me has roto el corazón!—. Dijo entre lágrimas.
—Te lo has roto tú misma—. Dijo el con cierto tono de indiferencia.— Por esperar algo, que sabías que no te iba a poder dar—. Soltó una seca carcajada y se alejó.
—¡Me has roto el corazón!—. Dijo entre lágrimas.
—Te lo has roto tú misma—. Dijo el con cierto tono de indiferencia.— Por esperar algo, que sabías que no te iba a poder dar—. Soltó una seca carcajada y se alejó.
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