-¿Por qué la sigues lastimando? -Dijo el chico con una mirada seria y fría.-
-¿D-de qué hablas...? -Pregunto el otro chico con confusión.-
-Estas lastimando a mi mejor amiga, ¿no lo ves? -Soltó una seca carcajada sin apartar la mirada del contrario.-
-¿Qué? -Dijo nervioso.-
-Es fácil. Si tu la rompes, yo la reparo. Si tu la haces llorar, yo la consuelo. Si tu no quieres amarla... Yo la amaré por ti.
