Mi hermana tenía un oso de peluche, un osito de peluche que daba miedo. No sé por qué, pero me descolocaba. Era tan molesto para mí. Los ojos que tenía parecían tan reales. Era como si lo hubieran hecho usando un oso real y su rostro, su rostro era blanco e inquietante.
La primera vez que empecé a tener sensaciones extrañas sobre el oso fue cuando mi hermana recién lo consiguió, ella no era más que un bebé en el momento. Teníamos un perro, Steve, y él tenía la costumbre de comer todo lo que se topaba, así que mi madre siempre tenía que poner las cosas sobre el pequeño armario en la esquina del pasillo de arriba. Cada vez que yo subía las escaleras, veía a aquel oso espeluznante de repente volteando al pasillo, como si me estuviera mirando. Pero esto no era lo más raro, no. Lo realmente extraño comenzó 5 años más tarde.
A la edad de 6-7 años, ya mi hermana había perdido el interés en el oso, así que mi madre terminó por guardarlo en el viejo armario para juguetes, el único problema era que el armario estaba en mi habitación.
Cuando yo tenía 9 años, edad suficiente para estar por mi cuenta e ir a la cama sin ayuda. Normalmente cada noche me metía en la cama tras apagar la lámpara. Ahí es cuando me daba miedo.
Ya me estaba entrando un poco de sueño y de repente me acordé de mamá poniendo ese peluche en el armario, poco a poco me di la vuelta para mirar a través de mi habitación para ver el armario. Mi corazón se detuvo de pronto al pensar en los horrores que el peluche me había causado, pero a la edad de 9 años, yo quería crecer y perder mis temores infantiles por lo que sólo sacudí mi cabeza tratando de quitarme esos pensamientos y me acomode sobre la almohada.
Cuando me levanté para tirar de mis sábanas un poco más, me di cuenta de algo que marcaría mi vida para siempre: Allí estaba, al final de mi dormitorio, el peluche. Mi corazón empezó a latir rápidamente. Me quedé mirándolo fijamente durante un minuto. Cuando necesite a bostezar, cerré los ojos. Los abrí nuevamente y vi al peluche sentado más cerca de mi cama. En este punto, yo estaba muy asustado. Comencé a caminar hacia la pared y miré a mí alrededor para ver si había alguna señal de que alguien hubiera llegado sin que me diera cuenta. Cuando miré hacia atrás vi al peluche en el borde de mi cama, yo estaba tan sorprendido que casi me desmayé por el susto. Cuando parpadeé, no se encontraba allí. Miré a mí alrededor. Para alivio mío, no lo vi por ninguna parte.
Recargue mi cabeza sobre la almohada con la esperanza de dormir un poco. Entonces abrí los ojos. Estaba sobre mi cabeza, mirándome fijamente. Grité cuando se abalanzó hacia mí. Ya nunca volví a ver un oso de peluche de la misma forma. Mis padres corrieron asustados a mi habitación. Al explicarle lo sucedido trataron de convencerme de que había sido tan sólo una pesadilla.
Insistí tanto que finalmente sacaron al oso de mi cuarto y lo guardaron en una pequeña caja donde guardaban algunos trapos viejos y se la llevaron a la habitación de mis padres.
Nunca pude superar el incidente pero no dije nada a mis padres, así que unos años más tarde, aprovechando que ellos no estaban en casa localicé la caja y me dispuse a destruir al oso de una buena vez. Pero cuando la tuve en mis manos, el terror me hizo presa y arrojé la caja sin abrir al fuego de la chimenea. Entonces me senté mirando y disfrutando como la caja, con el oso adentro, se convertía en cenizas.
Viví la adolescencia de una manera normal, lo único que pudo hacerme recordar mi mala experiencia fue cuando vi Trainspotting era, de alguna manera, algo similar. Esa escena del bebé de mierda me impactó tanto, pero aparte de eso, todo estaba bien.
Cuando cumplí los 19 años, estaba a punto de entrar en mi nueva casa. Me habían dado las llaves de la casa y estaba listo para acomodar mis muebles. Después de horas de mudanza, llevé la última caja del camión hasta la puerta y la cerré detrás de mí. Me di la vuelta para ir a la cocina y la puse sobre la mesa. Lo abrí para ver un gabinete. Lo saqué, entré en mi nueva sala de estar y lo puse en la esquina, miré y pensé: "No me acuerdo de haber empacado este gabinete". En realidad no importaba mucho ya que estaba feliz porque por fin había acabado de mudarme a mi nueva casa.
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CREEPYPASTAS
De TodoLos creepypastas son historias cortas de horror recogidas y compartidas a través del Internet con la intención de asustar o inquietar al lector. Esta es una recopilación de algunas de ellas que te encantará :). Acompañadas de imágenes.
