Capítulo 1

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“La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.” – Cicerón

Me habia prometido a mi misma que hoy seria el primer paso para comenzar de nuevo, hoy no habrá mas lagrimas a menos que fueran de felicidad. Seria una tarea difícil pero nada imposible.. mis mejillas se encontraban frias debido a que la vieja cabaña no tenia calefacción, solo la típica chimenea en la sala.. no se en que estaba pensando mi tio Dan cuando la compro, mi cama aun seguía caliente y mi cuerpo estaba muy a gusto pero debía cumplir lo que me habia propuesto o jamas continuaría con mi vida.. en verdad no quería quedarme atascada en la negación de que Francis ya no estaría conmigo. Mi hermano tenia tan solo 2 años menos que yo, hacia poco tiempo que habia cumplido sus 17 mientras que yo ya contaba con 19 años.. a él le gustaba mucho la música, la amaba.. solia decirme que se convertiría en un músico famoso algún dia, recorrería el mundo con su guitarra y cautivaría a miles de chicas con su hermosa voz, el siempre con su alegría lograba contagiarme. Dia tras dia de mi vida me habia dedicado a amarlo, cuidarlo y protegerlo de todos los males del mundo por eso mama siempre me regañaba que asi jamas lo dejaría crecer, pero no sabia como explicar en ese tiempo como me sentiría si Francis faltara en mi vida.. lamentablemente 2 meses luego de su cumpleaños me tocó vivirlo. Lo extraño.. demasiado. Me levante de la cama y me abrigue con mi bata, realmente este lugar parecía un congelador, lo primero que hice fue caminar hasta la sala y encender el hogar..

- oh si..-murmure con alivio una vez que la habitación comenzó a calentarse

Volvi  a mi cuarto y me duche rápidamente para luego abrigarme y tomar mi desayuno, ya casi no tenia viveres asique me parecio buena idea salir por primera vez al mundo exterior ya que estuve alejada de todos por un largo tiempo. Luego de que mi hermano murió decidi dejar a un lado mis planes de marcharme de Forks, necesitaba apoyar a mis padres aunque no me fue muy bien ya que me la pase llorando y gritando la primer semana asique mi tio Dan me ofrecio su cabaña que se encontraba alejada de todo cerca del bosque, allí tendría mi tiempo de paz para recuperarme. Tenia mi vieja camioneta conmigo y mi tia Joyce se encargaba de traerme los vivieres cada 15 dias.. el tiempo a solas me habia hecho bien, aunque recuperarme completamente me habia tomado poco mas 4 meses.

- estaré bien mama.. no te preocupes-le dije a mi madre al teléfono-prometo ir a verte

Ella se preocupaba demasiado por mi y la entendia.. la muerte de Francis me habia afectado mas que a los demás, él lo era todo para mi. Sorprendentemente al abrir la puerta me encontré con que habia nevado.. ni siquiera me habia percatado de ello, pero estábamos en enero asique era algo completamente normal, volvi a casa por mi gorro y bufanda y luego abri la cochera para sacar la camioneta.

- espero y encienda-roge, ya que no la habia encendido en estos 4 meses

Luego de unos cuantos intentos esta por fin encendió, Sali de allí y me encamine hasta el centro de la ciudad.. no habia mucho que ver que digamos pero era un lugar demasiado tranquilo y eso me agradaba.. primero pase por casa ya que necesitaba algo de dinero.. me sentia estúpida al depender de mi madre pero se que en pocos días ya podría retomar mi trabajo en la tienda de antigüedades de la Sra Johnson.

- ¡cariño!-mi madre me abrazo emocionada- es bueno verte

- tambien es bueno verte mama-dije correspondiendo su abrazo

La Protegida | 1er libro de la saga "El Pacto De La Luna" | Harry StylesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora