Estaba viendo caer las hojas del gran árbol dónde estaba justo abajo sentada mientras esperaba.Por si os interesa, mi vida es breve.
Soy una chica llamada Elisabeth, aunque ese nombre no me gusta y prefiero que me llamen Elisa, y cuando alguien es cercano a mí, Eli.
Soy rubia, con el pelo por los hombros con un poco de degradado marrón desde las raíces hasta las puntas (natural) y los ojos verdes, mido 1'60 y me encanta pasar el rato leyendo o comiendo.
Acabo de empezar primero de bachillerato, tengo tres mejores amigos que han estado conmigo desde que era un moco y también tengo una madre que está separada de mi padre.
Si nos centramos más a fondo, tengo una hermana mayor llamada Celia, la cual compartimos madre pero no padre, aunque él también está separado de mi querida mamá.Nunca e sabido nada de mi padre salvo que se separó de la mujer fantástica y maravillosa que me tuvo que cuidar desde que yo tenía tres años.
No me cae bien, y él lo sabe, le quitó todo el dinero que pudo a mi madre sin que ella se diera cuenta.
Le iba pidiendo hasta que mi madre dijo basta y se separó, pero total, ni así le devolvió el dinero.Debéis saber que mi madre tiene mi custodia y la de mi hermana, el padre de mi hermana claro que le da al mes el dinero que el juez pide para mi madre, pero en cambio, mi padre, no.
Y aún así, él quiere 'verme'.
Para él, verme significa llevarme un mes al sitio que él elija de 'vacaciones'. Aunque tengo que admitir (y eso me alegra) que no me voy con él desde que tenía seis años.
Una parte mía mediante iba creciendo, tenía miedo de que él fuera al juez porque yo no quería hablarle.
Ya, sin embargo, no le tengo miedo.
Voy a cumplir dieciséis en menos de un mes, y luego los diecisiete y por último dieciocho, ya no podrá intervenir en mis decisiones.Cumplo en diciembre, no me juzguéis.
Nunca me a atraído la idea de que mi madre conozca a alguien más, pues siento que esa persona va a estar fuera de lugar porque no lo consideraría mi padre ni familiar, no porque yo ya 'tenga' uno, sino porque e crecido sin padre, y ahora ningún varón va a venir en esta época de mi vida a llamarme hija.
«...»
Una voz consigue sacarme de mis pensamientos.
- ¡Elisa! - grita a mis espaldas una persona cuya voz me es familiar.
- ¿Carlos? - la incredulidad no podía faltar en mis palabras.
Él. El chico que cogió mi corazoncito y lo rompió en mil pedazos, por no decir que también hizo un baile con hoguera a su alrededor.
Bueno, a lo mejor e exagerado un poco.
Eso ocurrió cuando tenía 10 años.Le pedí gusanitos.
Me dijo que no.- Necesito hablar contigo, es urgente. - me dice con preocupación en su tono.
- Adelante, siéntate y cuéntame. - digo palmeando el hueco de mi lado
- Como ya sabrás, estamos a lunes y el jueves es el cumpleaños de Helena - afirma. - Estoy pensando en organizar una fiesta sorpresa para ella y necesito tu ayuda para saber a que personas invitar y como hacerlo - explica mientras juega con una pulsera de su mano izquierda, nervioso.
- Dejame adivinar... - contesto. - Llevas pensando hacer esto desde hace años, ¿verdad? - le digo con bulería en mi tono.
- Shshh, calla. - me pone una mano en mi boca para impedir que dijera nada 'indebido' según él.
Pasan los segundo y su mano sigue tapando mi boca, hasta que se escucha un grito proveniente de el rubio que está sentado a mi lado, el mismo que me puso la mano en mi preciada boca.
- ¡Caníbal! - me grita agarrándose fuerte la parte donde le e mordido.
- Era o eso o una patada en tu amiguito, ¿hubieras preferido lo otro? - río. - bueno, lo que iba a decir, llevas pensando hacer esto desde que la conociste al entrar en segundo de la ESO, hace dos años, sé y sabemos que te trae loquito, así que claro que te ayudaré. - me pongo de pie y le ofrezco ayuda para levantarse.
- como me conoces rubiales - dice con su mano buena revolviéndome el pelo.
Carlos es el típico chico alto, guapísimo, musculoso y que trae a todas las zorr... digo chicas a sus pies.
Con eso no insulto a mi querida amiga Helena, sé que a ella le gusta y no sólo por su físico, sino de corazón. Insulto a todas las que se han metido entre ellos o arruinado algo cuando ellos estaban juntos.Sé el plan de Carlos, pedirle ser su novia ese día, el maravilloso día que Helena cumple sus 16 años.
«...»
Estaba llegando a mi casa después del duro día en el infierno también conocido como cárcel o instituto.
Había sido duro eso de ocultarle a una de mis mejores amigas lo de su fiesta, pero bueno, es por una buena causa, ¿no?
Sólo espero que no se enfade, ya que ella es un poco de ese tipo de persona que saca conclusiones por todo cuando cree que le ocultamos algo y no de cualquier tipo, sino malas.Después de media hora en autobús y de desgastar los auriculares escuchando a Five Seconds Of Summer llegué a mi casa, y la sorpresa me la llevé nada más abrir la puerta y ver a unas personas reunidas en el salón.
Algo malo está por venir.
Lo presiento.
- Hija, que bueno que llegaste - me dice mi madre, Tamara, al verme entrar. - Voy a presentarte a estas dos personitas de aquí señala a un hombre mayor, de su edad más o menos y a un chico mas mayor que yo, tendría dieciocho o diecinueve - y espero que te lleves bien con ellos porque tenemos que darte una noticia.
Lo último lo dijo con cara de...
'Por favor no te enfades y no hagas un numerito de todo lo que vas a escuchar, y sobre todo, no exageres las cosas cariño.'
Os estaréis preguntando, ¿Sabes leer mentes? ¿Sabes leer miradas?
Y la respuesta es no, no sé.
Pero esa mirada la conozco bien, suele estar presente en casi todos mis días.Me siento en el sofá y espero a que me den la noticia que tantas ganas tenían.
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I Feel Alive.
Teen FictionElisabeth lo único que quiere es experimentar la sensación de lo que significa 'vida'. Aunque ella sabe que esa palabra no es siempre buena, a veces hará pasar malos ratos, pero como dice la frase famosa; 'Quien quiere, está contigo en las buenas y...