The Rendezvouz III

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Nayely_katsuki12345

Al fin saboreaba lo que era la felicidad, cada día al despertar corría a clase con una sonrisa dibujada en su rostro, deseando que el día pasara rápidamente para poder llegar a casa y nuevamente ver sus hermosos ojos. Jamás creyó que la felicidad extrema existiese. 

Yoon Gi en vez de atender a las clases escolares, sonreía escondido entre las hojas de sus libros al recordar lo feliz que Ho Seok le había hecho cuando lo había invitado a un sabroso helado, o cuando los dos habían corrido cerca del lago cogidos de la mano. 

Cuando al fin aquel estúpido timbre sonó y le dio la libertad de nuevo, corrió con todas sus fuerzas para llegar a casa, necesitaba verle, sentirle, oír su voz... entró de golpe en la casa sin tan siquiera fijarse en el salón, ya ni siquiera le importaba si sus padres estaban allí o no. Subió las escaleras de dos en dos, incluso dándose algún que otro golpe en la espinilla, de lo ansioso que se sentía por sentir su aroma, escuchar los latidos de su corazón o volver a sentir sus cálidos labios como la noche anterior.

Cuando llegó a su habitación, cerró la puerta y se dejó cae en la cama, Ho Seok no tardó mucho en aparecer ante él. Esta vez, majestuosamente lo invitó a bailar. Yoon Gi tembló al sentir el cálido contacto de la suave mano sobre la suya. Incluso sintió como su corazón comenzaba a acelerarse de nuevo al recordad la sensación de su cercanía anterior. 

Al día siguiente, no pudo evitar por primera vez ir feliz a la escuela. Yoon Gi entró a su centro de estudio sonriendo, con ganas de participar en todo aquello que le ofrecieran. Al fin sentía la felicidad, al fin se sentía amado de alguna forma.  

Sus compañeros jamás lo habían visto actuar de aquella forma, así que comenzaron a ir tras él tras las clases hasta golpearlo y robarle de nuevo su felicidad, creándole un nuevo estado de ansiedad e inseguridad. 

Esa misma tarde, al llegar a casa Yoon Gi sintió la necesidad de ver a Ho Seok, que él lo abrazara y calmara más que nunca. Al adentrarse en su habitación y tumbarse en la cama, sus ojos permanecieron abiertos durante las siguientes horas. 

—¿Qué es lo que me pasa?—se preguntó en susurros una y otra vez en la oscuridad—¿por qué no puedo verte?—la desesperación comenzó a invadirlo y con ella la ansiedad. 

Yoon Gi se levantó de la cama y secó suavemente las lágrimas que corrían por su rostro, abrasando su pálida piel. Se deslizó suavemente por el pasillo de la casa hasta llegar al baño del piso de abajo y se adentró para coger las pastillas que su madre allí guardaba. 

—Esto seguro que me ayudará, al menos a mamá le ayudan—pensó al recordar las figuras de sus padres borrachos en el sofá, aún con el vino derramado en el suelo y sin poder levantarse de allí—ahora espero verte, Ho Seok.

Subió las escaleras con el bote en la mano mientras consumía un par de ellas. Al cerrar los ojos, una sonrisa apareció en su cara al sentir la sensación del aire chocar en su rostro. El olor de su hombre llegaba a él, invadiéndolo, llenándolo sin miedo. 

—¿Estas bien, Yonnie?—la dulce y calmada voz de Ho Seok llegó a él haciéndolo sonreír, haciéndolo feliz de nuevo.

—Ahora estoy perfectamente, Seokie— Yoon Gi se abrazó a él apoyando la cabeza sobre el pecho del pelirrojo y sonrió mientras trataba de relajarse y deseaba que aquello no acabara nunca—a tu lado siempre estaré bien, siempre me sentiré bien.

The Rendezvous "Yoonseok"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora