¿Dolor? ¿Pelea?

20 4 2
                                        

A la mañana siguiente Laura se fue temprano a su casa, ya que tenia que arreglarse para ir a trabajar.

Cuando llegó fue al despacho de Andrés y le dijo él -con un tono super serio-
•Laura, maxima discreción, aquí no ha pasado nada, entendido?
•Claro, lo que usted diga... -le respondió ella triste-

Al terminar las clases Laura se fue a casa donde se encontró con su amiga Nina. Esta le dijo que se veia rara y diferente, parecía mas contenta. Y Laura le dijo que no, que seguía igual que siempre.
Se sentaron a ver una peli las dos de miedo y Laura miró hacia el lado para hablar a su amiga y no estaba. ~habrá ido al baño o a la cocina~.
Despues de quince minutos no aparecia todavia y unas manos grandes y duras le taparon los ojos a Laura. Se asustó y gritó pero al oir la calida voz ya sabia quien era.
•¿Andrés? -preguntó ella muy asustada-
•Claro que si -besándola le respondió-

Empezaron a besarse otra vez como si fuera a ser la última en su vida. Se besaban con tanta pasión que Andrés empezó a quitarle a ella poco a poco la camiseta, le empezó a comer sus preciosos y suaves pechos mientras le acariciaba todo el cuerpo de una forma algo brusca y bajo, bajo hasta que llegó a su vagina. Y despues fue besandola fuertemente hasta que llegó a su cuello, se lo besaba mientras le metió otra vez su miembro.

Cuando terminaron le dijo Laura a Andres.
•Esta vez has sido mas brusco, no lo seas tanto. Me ha dolido algunas cosas
•Perdon -le respondió él, algo arrepentido- pero si te vuelve a pasar dímelo y ya está.

Al dia siguiente Laura estaba que no se podia ni levantar de la cama asi que llamó a Andrés para preguntarle si podria faltar hoy y Andrés con un mal genio le dijo que no rotundamente.
Laura enfadada y dolorida fué a trabajar, pero hoy apenas hizo nada asi que le mandó a llamar el Sr. Ferrer

•¿Quería algo Sr.? -le dice Laura molesta-
•Sí, que sea la última vez que usted me llama para semejante tontería, de acuerdo?  -le dice él cabreado-
•Esta bien. Sr. Ferrer -le dice ella mas enfadada todavía-.
•Ya se puede ir -dijo el Sr. Ferrer-

entre tus brazosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora