Capítulo 5

13 1 0
                                        

Cementerio Central, Edimburgo, Escocia.
30 de Enero de 2002.

Se ve la figura de un Deier observando un panteón de tumbas, entre sus gafas negras no se divisa que observa, solo viste un traje negro con corbata roja, sostiene su saco con una mano mientras medita.
En la lápida más cercana a él se puede leer el nombre de Arel Kovac.
Es un día frío y muy nublado, típico de la atmósfera de la ciudad capital de Escocia, sin prisa decide dar vuelta atrás y caminar hacia la salida la cual está un poco lejos; se quita sus gafas y saca su teléfono, acaba de recibir un mensaje.
.- Cuidado a tu derecha - aparece en la pantalla del teléfono.
.- ¿Qué demonios?... - Deier gira a su derecha y nota a sujetos caminando directo hacia él.
No pretende exponerse y aumenta el ritmo de su caminar sin perderlos de vista, empieza a detallarlos, blancos, calvos, con aspecto criminal o Neonazis.
Su teléfono vibra de manera incesante, parece una llamada entrante de un número desconocido, rápidamente atiende.
.- Señor Meier, su colaboración es de vital importancia… - suena una voz femenina de manera profunda.
Deier cuelga, ignora quién sea y se dispone a huir cuanto antes.

Los perseguidores empiezan a correr de modo que Deier lo imita y acelera a todo lo que da su cuerpo, alcanza a salir del cementerio después de 2 minutos de persecución; frena y un carro se cruza rápidamente frente de él y una mujer le grita.
.- ¡Sube! - una mujer de piel oscura y cabello corto lo llama.
Deier reconoce su voz y se sube en el en el BMW, arranca a tope dejando a sus perseguidores.
.- Estuvo cerca ¿No? - dice la mujer joven de unos 25 años, con una sonrisa grande y sincera - por poco lo atrapan comandante.
.- Jericha, demonios, ¿Que está pasando?
.- Oye, ¿Esa es la forma de tratar a una ex alumna? - reclama mientras hace pucheros y alza la voz - además, te salve el trasero.
.- Si si, ¿Cómo diste conmigo?
.- Señor la Red volvió, decidí buscarlo pero no tenía idea de dónde conseguirlo; así que recordé que… bueno, vigilar el cementerio sería una buena idea.
~ Lo vi correr y acelere para rescatarlo, creo que no soy la única interesada buscarlo señor.
.- Bastante coincidencia Jericha, pero me acabas de confirmar un rumor que llevo siguiendo desde el año pasado.
.- ¿A que se refiere señor?
.- A que encontré nexos entre el atentado del 11 de septiembre del año pasado con otra organización diferente a Al-Quaeda, parece que la Red se ha formado como una organización contra inteligencia.
~ Jericha ¿trabajas para la OTAN aún?
.- No señor, me he dedicado a mis estudios, pero un correo anónimo a mi email nos puso al tanto de lo que estaba sucediendo - frena en un semáforo buscando la manera de ir a la vieja parte de la ciudad.
.- Anónimo… ya veo - baja la cabeza e intenta asimilar todo lo que ha llegado en menos de un par de minutos.
.- Jajaja cálmate un poco, oye, ¿No te gustaría acompañarme? - pregunta de manera coqueta la morena.
.- No, déjame en el aeropuerto - responde tajante.
.- ¡Osh! Tan obstinado como siempre.
.- Te lo agradezco pero debo marchar rumbo a Estocolmo ya mismo.
.- ¿Y cómo piensas llegar sabelotodo? - pregunta ella mientras mira de reojo.
.- De alguna manera saldré.
.- Jefe por favor quédese conmigo, al menos hoy, hay cosas que quisiera contarle - suena su voz melancólica y rogante.
.- … Está bien, pero necesito una computadora.
.- Ohh si, lo que necesites jefe… - sonríe complaciente mientras acelera.

Se ve a Lhey Kovać perdiendo los nervios durante otro perturbante sueño, donde se ve a ella misma siendo apuntada por cientos de dedos índices, el coro de fondo es la palabra “incapaz”
.- Das pena - dice un ser igual a ella, con sus cuencas vacías y viendo todo desde una zona lateral, con un sonrisa cómplice.

Despierta nuevamente muy agitada, mira a sus manos y solo ve su Desert Eagle y el teléfono que robó a los sicarios, un mensaje de texto acabo de llegar, “se lo que necesitas”, es lo único que alcanza a leer antes de caer exhausta de cansancio y del sueño otra vez sobre su cama.

Histriónico #Joyas17Donde viven las historias. Descúbrelo ahora