Capítulo 6

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6

Antiguo centro de Edimburgo, Edimburgo, Escocia.
31 de Enero de 2002.

Entra una tenue luz a la habitación, una habitación como cualquier otra, de plano universitario, amueblada con lo necesario, pequeña y con colores bajos; se ve un retrato simple de colores gama, una lámpara de lava negra, una pc grande de mesa, una cama matrimonial que ocupa casi la mitad del aposento.
Jericha se remueve en la cama, como buscando algo que se perdió, gira su cabeza, su cabello cae sobre sus hombros mientras abre los ojos.
.- ¡Diantres!, ¿Por qué será que siempre me deja en la cama como cualquier puta? - se levanta lento dejando su hermoso cuerpo a la vista del Sol, que palpa desde un costado su piel morena.
.- … Después de tantos años… parece que no siente mucho por mi… aunque debo admitir que me hace sentir más mujer que cualquier otro pendejo deportista universitario - camina hacia el closet donde saca una toalla, se la coloca y decide salir del cuarto, entra a la cocina caminando a través del pasillo con una semblanza triste.
.- Buenos días - lo saluda una voz masculina.
.- Mon Cherí - responde ella con ojos brillantes y acaramelados - Dariu… ¿Por qué siempre me dejas en la cama? - cuestionó mientras se acerca a abrazar a ese hombre que está en la barra de la cocina, sentado con un par de periódicos.
.- Jericha… no somos marido y mujer - dice con un tono suave mientras sigue leyendo.
.- ¿Sabes? Me encantas cuando eres tan delicado… y tan malo en la cama al mismo tiempo - mientras desliza sus dedos por su brazo izquierdo, totalmente tatuado por mandalas y líneas de acuarela amarillas y azul celeste.
El agente Deier se fija en un evento del periódico, otro importante empresario desaparece, el lugar, Vilna, Lituania.
Cierra el periódico y se vuelve a Jericha, la alza entre brazos y la mira con tanta intensidad que la hace sentir algo de pena.
.- Dios… Mon Cherí - Deier la sube sobre la barra y besa sus mejillas delicadamente.
.- Aún debo pagarte el favor de salvarme - mientras su mano izquierda entra en toalla por sus piernas, sacando ligeros gemidos de la morena.
.- Mon Amour… - su toalla cae al suelo por un movimiento del maduro hombre de 33 años.
Acto seguido, Jericha lo jala con sus brazo, besando sus tatuajes que se extienden desde su hombro izquierdo hasta su muñeca izquierda, con sus manos roza su cabello y con la otra sus costillas.
Él la levanta de la barra, la alza y la lleva al cuarto nuevamente, mientras besa su cuello y su pecho sin afán, arrancó leves gemidos y palabras francesas de la chica.
Cae en la cama, ella intenta apartar lo único que lo separa del miembro de su sexy ex - jefe, baja con algo de rapidez, lo mira detenidamente,  nunca antes tuvo la oportunidad de presenciarlo con tanta luz, viril, fuerte, de un promedio largo, y de un tallo grueso.
Lo sujeta con su mano, parece que su forma extrovertida se fue para dar paso a un comportamiento infantil, inocente y algo timido; eso no le detiene para introducirlo en su boca, mientras lo mira de reojo mientras la cabeza se desliza entre sus labios, su velocidad es constante así como su mano lo aprieta con fuerza.
Sujeta sus testículos con la izquierda mientras la derecha no suelta su falo, generando leves jadeos del agente que acto seguido toma su cabello negro para dominar su movimiento; lo introduce más haciendo que Jericha siento como su mandíbula se expande hasta su límite.
.- Dariu…- balbucea - … acaba en mi…. - es interrumpida por una abrupta embestida que la toma por sorpresa.
Desliza sus manos por las piernas morenas mientras mira sus ojos color lima, como un lince acechando desde las montañas a un débil cordero.
Ella, cierra los ojos y se deja ir por el vaivén de las caderas y las manos que la sujetan, haciéndola prisionera de un delirio soñado, tenía que reconocer que mojo sus bragas más de una noche imaginando esta escena.
.- Jericha llaman a la puerta… - ella parece no escucha, mientras Deier la detiene lentamente y le repite - llaman a la puerta.
.- Que se jodan, no todos los días puedo tenerte para mi… - él la mira de forma seria - está bien ya que - mientras hace un puchero.
Se levanta, recoge su cabello, se alcanza a vestir con el mono del ex agente, y este a su vez, entra al baño a ducharse.
Se coloca un Jersey de la selección de fútbol francesa junto a su mono gris y se dispone a abrir de mala gana.
Ve por el rabillo de la puerta, observa una figura femenina pequeña, abre y se escucha.
.- ¡Noic! No te esperaba a esta hora - vocifera fuerte mientras la jala con su mano hacia adentro.

Unos 20 minutos pasaron aproximadamente mientras Deier se duchaba, sale de la ducha con su cuerpo empapado, gotas calientes rodean su cuerpo desnudo, dejando ver un tatuaje en su pierna derecha en formar de león rugiendo, en su muslo trasera derecho con unos ojos de color totalmente blanco.
Se coloca la toalla y sale sin mucha prisa al cuarto, se acuesta en la cama desnudo, se arropa e intenta dormir, reconoce que su cuerpo ha tenido muchas horas de trabajo; Jericha entra al cuarto y dice.
.- Dariu, oye, ¿no me digas que te dormiste? Porque no te creo - mientras le guiña un ojo se acerca a la cama - Ven, quiero presentarte a alguien.
El hombre la mira con cara de aburrimiento, Jericha en el fondo reconoce que para ser un hombre de más de 30 años, aún tiene gestos de niño, pero no le quita lo sexy al suizo.
.- Vamos, o será, ¿Que ya te cansaste? Jajaja pensé que las navajas suizas eran de por vida - se burla la morena a carcajadas.
.- Si, por eso anoche utilizaste toda la herramienta - mientras la mira con una sonrisa cómplice haciendo que se ruborizada.
.- ¿Disculpen? ¿Interrumpo? - pregunta una pequeña mujer joven de 23 años, al asomarse por la puerta deja ver sus rasgos claramente asiáticos, ojos negros, cabello negro liso, escuálida con facciones finas en su cara, labios gruesos, bonita dentadura, cuello fino y un cuerpo poco proporcionado pero muy estético.
Una nariz algo ancha pero que encaja bien con su rostro, ojos grandes algo rasgados, gira su cabeza y al ver a Deier se sonroja un poco y oculta su cabeza tras sus manos.
.- Jajaja no seas tonta, pasa - la atrae hacia al cuarto.
.- Pero no tiene franela - replica tímida la asiática.
.- Bueno, es mi novio, asi que descuida.
.- ¿Y desde cuándo que no me entero? - contesta el suizo con una cara de incrédulo.
.- Ayy bueno, solo se está quedando aquí - responde aburrida la francesa.
.- Hola señor, es un gusto, soy Noic Park amiga de Jericha - hace una leve inclinación.
.- Deja los formalismos Noic, soy Deier - el agente la inspecciona, un suéter azul olivo con un pantalón de mezclilla negro junto a unas Converse negras, debo admitir que la atrae.
.- Guapo, ella es hija del presidente de la OTAN.
.- ¡Jericha! No debes decir eso.
.- Tranquila, soy un ex agente de la OTAN, confío en ti porque Jericha es tu amiga, pero si me interesa hablar con tu papá algún día.
.- No creo que se pueda…
.- ¿Mmm? ¿Que sucede Noic? - cuestiona la morena.
.- No es nada, debo irme Jericha, un gusto hasta luego.
.- Ok, te acompaño.
Deier las ve partir y medita qué puede significar, no es normal que la hija de alguien tan poderoso deambule tan fácilmente por la ciudad, así sea una ciudad segura como Edimburgo, respira profundo y se levanta.
.- Parece que no descansaré hoy, que fastidio.

Histriónico #Joyas17Donde viven las historias. Descúbrelo ahora