Eres tan dulce y encantadora todo el tiempo, a pesar de lo fría que eres a veces, un invierno que quema, un sol que no calienta. Pero, ¿por qué te empeñas en hacerme dudar de tu amor? Me lanzas al abismo y luego pretendes sostenerme, dame un motivo para no dudar, una razón que no sea silencio.
Aún no te miro a los ojos como se debe, y temo encontrar en ellos, el reflejo de mi propia condena, pero en el centro de mi corazón, órgano marchito; siento que te quiero como ningún otro lo hace.
Tú, corazón... agridulce, como un fruto prohibido que se pudre en el paraíso. Una combinación encantadora y peligrosa, un veneno que se bebe con gusto, una trampa de seda. Que con tan majestuosa belleza has de enamorar a muchos, caminas sobre almas rotas con una elegancia divina, pero nadie, entre los vivos o los caídos, te amará como yo.
Porque mi amor no nace de la luz, sino de conocer tu sombra.
No intentes salvarme, ni intentes redimirte en mis brazos.
No me enamores, si no quieres amar el desastre que soy, un demonio que solo sabe escribir tu nombre en las cenizas de este averno. Quédate con mi adoración, pero teme a mi caos, porque un corazón agridulce como el tuyo, terminará por consumirse en el incendio que es mi alma.
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Poemas De Un Demonio
Poetryhe escrito tantas lineas para ti, con la esperanza que algún día leas cada una de ellas, y sepas todo lo que siento por ti. algunas se las ha llevado el viento, hechas cenizas consumidas por el fuego.
