Capítulo 1: Organización

8 1 1
                                    

Capas negras avanzaban hacia mi familia y hacia mí. ¿Qué ocurría? ¿Era acaso el infierno? Porque lo parecía; mis seres queridos muriendo uno a uno, asesinados por esos seres tan extraños, tan siniestros. Yo caí de rodillas cuando vi que me había quedado sola. Mi familia había sido asesinada, y yo iba a ser la siguiente en morir, y no me importaba, quería morir. No deseaba vivir en un mundo tan doloroso y tétrico sin las personas que yo más quería. Entonces, sentí una presencia detrás de mí. Mi novio. Tenía los ojos como platos al ver la masacre. Fijó su mirada en mi rostro, como si me estuviera inspeccionando. Me dio un poco de miedo que hiciera eso, mirarme como si yo fuera una desconocida. Me miró como nunca lo había visto mirar a alguien: como si no me conociera y fuera una repleta desconocida. Noté mis dedos pegajosos, los miré y estaban manchados de sangre. Me acerqué a él lentamente. Le incliné la cabeza a un lado y le hinqué mis colmillos en su cuello, bebiendo su cálida sangre.

Abrí los ojos de sopetón. Todo había sido un sueño. O mejor dicho, una pesadilla. Mañana me casaría con el hombre de mi vida: John Madsen. Pero desde que John me pidió matrimonio y acepté, tenía semejantes pesadillas en las que siempre acababa asesinando a mi prometido. Y pensé en que si esos sueños eran una señal o sólo mi propio miedo a que algo saliera mal. Y me mataba pensar eso. La verdad, siempre había sido un poco pesimista.

Me levanté de la cama y me dirigí directamente al armario. Cogí unos shorts vaqueros negros y una camisa de manga corta rosa pálido. De calzado unas bailarinas negras. Fui al baño y me duché rápidamente. Me vestí y me alisé el pelo. Me recogí un lado con una horquilla, me pinté la raya en negro de los dos ojos y salí del baño. De nuevo entré a mi habitación. Abrí el balcón para que entrara aire e hice la cama. Cogí mi móvil y bajé las escaleras hasta la planta baja. Mi madre estaba con mi única hermana de catorce años en el salón.

-Papá está en el trabajo, ¿verdad?-le pregunté a mi madre.

-Sí, ¿por qué lo preguntas?

-No, por nada.

-¿Seguro?-preguntó recelosa. Me conocía bastante bien, así que ya era casi imposible engañarla.

Suspiré, rendida.

-Está bien. Lo había preguntado porque necesito ir al centro para ver cómo van los preparativos, y para acabar con algunos. No sé conducir, así que era para que papá me llevara. Pero no pasa nada.

-No puedo llevarte yo, tengo que recoger las notas de tu hermana y conseguirle una matrícula para el año que viene.

-Sí, lo sé. Bueno, al menos sabemos que no repite el curso-sonreí.

-Me he esforzado mucho. No tendrás queja, ¿eh, mamá?-repuso mi hermana.

-Ya, a ver como vas el año que viene... Segundo de secundaria es más difícil. ¿No es así, Elisabeth?

-Que me lo digan a mí-afirmé.

-Que te lleve John. También es su boda, y su deber es acompañar a su prometida.

-Es que tengo que recoger el vestido de novia, y él me dijo que hoy iba a recoger su traje.

-Que lo recoja ahora. Si no abre el maletero delante de ti, no tienes por qué verlo.

-Pero no creo que lo meta en el maletero...

-No te preocupes, después de ir a por las notas de Samantha, yo iré a recoger tu vestido.

-Vale. Gracias, mamá.

-Y no te estreses.

-Eso es difícil de controlar... En fin, voy a llamarlo.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Oct 07, 2017 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

"Cuando te enamoras del vampiro equivocado".  Donde viven las historias. Descúbrelo ahora