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Salidas con mi mamá, citas y grandes problemas.

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Me despierto por la alarma que no deja de sonar, abro los ojos poco a poco. Me pesa mucho mi cuerpo así que no me muevo mucho, siento una mirada encima de mi, no me tomo la molestia, me ruedo un poco para que la luz no me estorbe.

Noto su presencia aún y sin más, me levanto, el o ella me han arrebatado el sueño y eso es la peor cosa que me puede pasar, es como que me quitaran una parte de mi, lo se, muy exagerado, pero adoro dormir. Me tallo los ojos para observarlo mejor, es mi padre, que querrá el.

"Ella esta aquí" dice sin más, va al punto justo como a mi me gusta.

"¿Por qué?"

"No lo se. Solo espera poder pasar el fin de semana contigo"

"Que se vaya al diablo, si cree que me voy a ir con ella un fin de semana"

"¡¡LESLIE!! Es tu madre. Al menos respétala" me reprende mi padre.

"Respetarla, por favor ella nunca ah estado aquí, conmigo" hago una pequeña pausa "Ni siquiera tiene el derecho a llamarla madre"

"Aunque sea habla con ella" El inste, sabe que tengo la razón pero no quiere ver la realidad.

"Iré con ella solo un día" Empiezo a tomar las cosas iba a tener que necesitar: celular, dinero, pastillas para el dolor, spray pimienta bueno que quieren es vital par salir.

"Agradezco que hayas aceptado y...."

Lo interrumpí antes de que pudiera decir algo más. "Pero antes de que digas o hagas algo del que yo pueda lamentar, quiero avisarte que después de que acabe el día voy a salir, no preguntes a donde. " Salí de hay sin más que decir. Se que me voy a arrepentir pero lo hago por mi padre, el lo quiere y piensa que de alguna forma extraña yo voy a sentirme mejor.

****

Después de cambiarme a una simple playera color negra y unos shorts color verde, bajo las escaleras y me la encuentro, esta igual que siempre: cabello café castaño como el tronco de un árbol, un cuerpo excepcional, un cutis perfecto, su piel es de un color moreno claro; si no supiera como es, diría que es la mujer perfecta pero la conozco y se cual es la cruel realidad.

"Ana" digo en tono serio.

"Querida, ¿como has estado?"

"En realidad no me siento de una manera como decirlo.... Contenta" digo en un simple movimiento de manos. "Pero bueno que se le puede hacer"

"Es bueno saber que tu sentimientos no son tan... Negativos" forzó una sonrisa, ella no me quiere en su vida ni yo a ella pero el juez dijo que al menos tenia que verla 3 veces al mes y pues veme aquí.

Un silencio incómodo reina en este momento entonces, no se me ocurre otra cosa más que decirle: "Hagamos un trato, hagamos algo que nos guste a las dos, por que no quiero enojarme el día de hoy, ya eh tenido suficiente"

"Okey, entonces ¿te gustaría ir a algún lugar?"

"Si, que tal si vamos a un partido de fútbol americano"

"Leslie, sabes que eso no me gusta" Y hay empieza su terquedad, no importa cuantas opciones le dé, siempre ( y lo remarco otra vez), siempre es así. Y lo peor es que si le reclamo me va a decir: "Ves por eso te di a escoger, para evitar problemas como este".

Ahora entienden de donde saqué lo terco, bueno pues volviendo al tema, tardamos como 10 minutos para decidir ir a comprar unos estúpidos dos helados en (según ella) la mejor heladería de Detroit: "Dolce".

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Termine pidiendo un helado de fresa con crema, el mejor del mundo a decir verdad. Ella no pidió nada, extraño, ella adora el helado, a solo que se haya dado cuenta de que debe bajar de peso por que en realidad lo necesita, no ya, bueno pero aún así es extraño.

Mi gran secretoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora