Como todas las mañanas, el hombre se despertó ante las insistentes lamidas del perro. Pero luego recordó: lo había matado la noche anterior. Abrió los ojos. Su mujer estaba encima de él, y le lamía la cara. El hombre se incorporó a medias.-Amor, ¿qué rayos...Entonces se dio cuenta: a ella también la había matado.
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Micro cuentos de terror
HorrorDistintos tipos de micro cuentos de terror de 2 medio del colegio Manuel Montt
