Capitulo II:Noche de Tormenta

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Scott se encontraba trabajando en la clínica veterinaria de Beacon Hill, su jefe Alan Deaton, había salido hacia una hora  debido a que le tocaba a Scott cerrar ese día.

Había estado  trabajando allí desde que su madre le había dicho que si quería una motocicleta, tendría que ganarsela con su esfuerzo. Asi que luego de buscar durante dias, el cartel de "se busca ayudante" en la veterinaria lo atrajo directamente a su nuevo empleo.

No podia decir que no le gustaba, le encantaba cuidar de los animales y ademas, su jefe era totalment comprensible y siempre daba buenos consejos. A pesar de que hablara como yoda...nada más que más alto y para nada verde.

Termino de guardar algunos frascos en una repisa cuando la puerta estallo en golpes. Fruncio el ceño, preguntadnose quien seria a esta hora y porque vendrian bajo la lluvia estridente que habia fuera.

Camino hasta esta y la abrió rapidamente, y no pudo ocultar su sorpresa al ver quien estbaa detrás.

Una Allison Argent empapada de pies a cabeza que tiritaba, se encontraba alli, frente a el. Se pregunto si estaba alucinando y se habia golpeado la cabeza mientras ordeanaba.

—Necesito tu ayuda —dijo esta

Eso fue lo que necesito para darse cuenta de que realmente no estaba alucinando. Allison Argent estaba alli y necesitaba su ayuda. Intento contener esa extraña emocion que revoloteo en su pecho ante esehecho-

-¿Qué sucede?-pregunto este

Ella le indico que saliera, y este la siguio, aun sin importarle el hehco de que se estaba mojando.

Allison lo guio hasta su coche y lo abrió, con manos temblorosas:

-Iba en el coche-le conto mientras lo hacia- y no lo vi, se cruzo de golpe y...no lo vi...

Este miro al interior para ver a un perro recostado en la parte trasera, no parecía gravemente herido, y se pregunto porque Allison parecía apunto de llorar.

-Lo entiendo-dijo este ofreciendole una sonrisa comprensiva antes de acercarse al auto y cargar al perro, dirigieendose hacia el interior.

No se podia decir que el perro no pesaba nada, era grande, con un pelaje grisaceo y unos ojos color café. Parecía la clase de perro que si le lanzaras un palo te iria a buscar un poste en su lugar.

Ambos entraron en la veterinaria, y Scott lo deposito sobre la metálica mesa en el centro de la misma. Allison habia cerrado la puerta detrás de si, y Scott se disponia a colocarse los guantes.

Acaricio un momento el cabello del cuello del animal  mientras lo miraba fijamente, buscando algún rastro de alguna lesión o lastimadura.

-Bien, veamos que tal estas pequeñin-dijo este

Minutos despues, Scott se quitaba los guantes

-Todo en orden, el es muy fuerte-dijo sonriendo

Allison suspiro aliviada

-Pensé que estaba herido-confeso mientras se apoyaba contra una de las mesas junto a la pared y luego suspiro mirando hacia el techo- te he asustado, como si fuera alguna clase de niñita asustada. Y no soy una niñita asustada.

El rio apoyándose junto a ella en la mesa, luego la miro alzando una ceja

—¿Y que clase de chica eres?

—Más dura que eso— le explico Allison, antes de dudar- o bueno, eso creía yo.

—Hey —dijo Scott— yo también estaría asustado. De hecho, probablemente terminaría llorando. Y no como un hombre exactamente, más bien como una niñito asustado....Stiles nunca me permitiría olvidarlo.

Allison rió.

—Si, claro

—Soy Scott —dijo este— Scott McCall

—Allison —se presentó esta— Allison Argent...aunque probablemente ya lo sepas debido a que estoy en tu clase.

Este rio asintiendo

—He oído que te hiciste amiga de Lydia —dijo este— Martin... ¿la chica pelliroja?

—Se quien es —dijo ella riendo—. Si, es agradable sabes. Es  la única persona de este pueblo que no me ve con lastima, o esperando a que empiece a llorar en cualquier momento.

Este asintió.

—Se lo de tu tia, lo siento —dijo este— debe ser duro perder a un ser que quieres.

—Lo es —dijo ella— pero... a veces es más facil olvidar, solo que es medio dificil hacerlo cuando todos te lo estan recordando todo el tiempo.

—¿Por qué decidio tu padre mudarse a Beacon Hill? —pregunto Scott— ¿no debía de ser muy doloroso?

Esta se hundio de hombros

—Mi familia ha estado por generaciones aquí, ya sabes, legado familiar y las raíces y todo eso —sacudió la mano restandole importancia— en si, papá dijo que Kate hubiera querido eso. Y...siempre estamos mudándonos, así que Beacon Hill se veía...bien.

Este asintió, comprendiéndolo de repente. Beacon Hill siempre había sido su hogar, así que imaginaria que nunca había pensado en abandonarlo. Parecía la ciudad ideal, todos se conocían, todos cuidaban de todos.  Aquí también estaban sus raíces, y entendía esa sensación que tenia el padre de Allison de volver a un lugar que significo tanto para ellos.

—Así que...¿Argent?-pregunto este— ¿Francés?

—Latín —dijo esta corrigiéndolo— de "argentum" que es Plata.

—Curioso —dijo este— mi apellido es una ciudad en Idaho.

Ella rió nuevamente.

—Bien, bien eso es curioso —dijo esta aun riendo— pero a pesar de que mi apellido es de Latín mi familia  es originaria de Francia, así que en cierta forma tienes razón.

Este asintió

—¿Qué te ha gustado más de Beacon Hill hasta el momento? —le pregunto luego de un momento

Esta se volvió a hundir de hombros

—No he visitado nada de la ciudad, apenas llegue hace unas semanas, y exactamente no es que tenga millones de amigos —explicó— principalmente me la paso en mi habitación intentando evitar las incomodas charlas de mi padre sobre como debo intentar encajar en mi nueva escuela.

Este abrió los ojos

—¿No conoces anda de Beacon Hill?-preguntó este— bien, entonces es mi deber hacerte conocerlo... Quieres...¿Quieres que te lleve a conocer la ciudad?

Ella se quedo en silencio un momento, antes de sonrojarse y asentir

—Me gustaría —dijo antes de mirar afuera— parece que la lluvia se ha detenido.

—Si —Scott apenas prestaba atención a ello, todo su ser concentrado en el hecho de que ella había aceptado. Quería bailar alrededor del lugar y dar saltitos de alegría, se contuvo debido a que seria extraño.

—Te acompaño hasta tu coche —dijo este antes de tomar nuevamente al perro en brazos- vamos.

Esta asintió abriendo la puerta nuevamente y haciéndolo pasar primero, antes de cerrarla detrás de si.

Cuando finalmente todo estaba en orden, Allison se detuvo con la puerta del coche abierta.

—¿El viernes te parece bien? —preguntó

Este asintio, dos veces.

—Espero con ansias ese día —dijo ella sonriendo

Scott no dijo nada hasta que ella desapareció en la ruta

—Yo también, Allison, yo también.

Lucha | Teen Wolf #2|Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora