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El reloj marcaba las ocho de la mañana, Bill se levantó puntualmente con su ruidoso despertador.

—¡Pino, tráeme el desayuno, ahora!— Gritó el demonio, pero nadie le contestó. Decidió ir a la habitación del humano.

Al abrir la puerta, se encontró a Dipper aún durmiendo.

Cipher se adentró al cuarto, se sentó en la cama del humano y lentamente comenzó a retirar la sabana que cubría el pecho de Dipper.

Soltó una risa. —Las series de abdominales si funcionan, ¿Eh?— Estaba fascinado con el cuerpo del joven, ya se sabía que al demonio le gustaban los hombres, pero... ¿Dipper? —Que bajo estás cayendo Bill, es un humano.— Se reprochó a sí mismo.

El rubio siguió bajando la sábana, pero se detuvo al ver el diario número tres debajo del torso de Dipper, no dudó un segundo y lo tomó.

—Así que lo trajiste... ¿Es que acaso no te alejas un segundo de este libro?— Le susurraba el rubio al castaño que dormía profundamente.

Bill estaba a punto de despertarlo, pero le dió curiosidad saber cuál página estaba husmeando el humano. Abrió el libro y frunció el ceño, al leer la primera oración del diario, se le escapó una risa cargada de desesperación, su furia iba aumentando cada vez más.

Suspiró, rodó los ojos, tronó sus dedos, y luego hizo aparecer un despertador que sonó al instante.

—Despierta bello durmiente, vamos a desayunar, te espero en cinco minutos.—

—¿Que? ¿Eh?— Se levantó y reaccionó. —Perdón, ayer no pude dormir hasta hace un par de horas.—

—Suponiendo que me importa, límpiate la baba que tienes en toda la cara, vístete y baja.—

Dipper bajó las escaleras, elegante como si fuera a una fiesta, sus ojos estaban entrecerrados, le pesaban los párpados por la falta de sueño

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Dipper bajó las escaleras, elegante como si fuera a una fiesta, sus ojos estaban entrecerrados, le pesaban los párpados por la falta de sueño.

—Siéntate, esta vez puse yo la mesa, mañana te quiero a las cinco de la mañana funcionando.—

—Si, señor.— Dipper se sentó y en cuanto iba a decir otra palabra, Bill golpeó la mesa tan fuerte que hizo que las tazas se rompieran.

—¡¿Cómo matar a un demonio en su forma física?!—

—¡No lo iba a hacer! S-solo estaba leyendo...—

—¡¡Es que ni siquiera puedes hacerlo, idiota!! ¡¡Los demonios no mueren cerebro de globo!! ¡¡Los demonios ya están bien muertos!!— Al terminar de gritar a todo pulmón arregló su corbata y tomó asiento.

El silencio ahogaba a ambos, Dipper estaba con el corazón latiendo más rápido que nunca, sus párpados ya estaban bastante abiertos y sus pupilas se contrajeron.

—B-bill...— Al mirar al lugar en donde estaba estaba sentado, ya no estaba. Sintió una respiración en su cuello y rápidamente giró hacia la izquierda, encontrándose con el rostro del rubio a unos centímetros del suyo.

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⏰ Última actualización: Apr 01, 2018 ⏰

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