CAPITULO 40

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Aracely

Estaba sentada junto al gran ventanal que dejaba ver el juego de luces de la ciudad sin duda por mucho tiempo fue mi lugar favorito, la historia se repetía, el mismo hotel, la misma habitación todo perfectamente organizado para nosotros mientras lo esperaba salir del baño.

Senti unas manos en mis hombros que bajaban por mi cintura.

-El tiempo no pasa, sigues siendo perfecta, no sabes lo bella que te ves cuando la luna ilumina tu rostro- susurro sobre mi cuello

sentí como sus manos me apretaban mas contra el y como efecto reflejo me separe un poco.

-Ya me tengo que ir- mencione alejandome.

-en serio te vas? aun es temprano pensé que querías pasar mas tiempo conmigo

-Tengo que ir por los niños, ya es muy tarde y estan en casa de mich.

-por eso no hay problema llamas a tu amiga y le dices que el chofer pasará a buscar a los niños.

-Los veras hoy mismo- pregunte incredula

-No, sabes que no me gusta que trasnochen nisiquiera por mi.

-tu y tus excusas rebuscadas.

-No son excusas, acaso esta mal querer pasar un rato contigo- menciono mientas se alejaba y buscaba la botella de vino.

era el mismo vino de siempre, lo vi servir dos copas y acercarme la mía la tome en mis manos mientras lo veía tomar el lugar donde yo anteriormente admiraba la ciudad con su bata de baño mientras bebía de su copa
Era el mismo vino de siempre, el mismo que llevábamos años compartiendo lo acerque a mis labios mientras lo meneaba suavemente tome un pequeño sorbo y lo deje en la mesa de al lado a estas alturas todo era tan monotono entre nosotros que sabia perfectamente cual seria su siguiente paso, es muy predecible, me levante y caminé hacia el

-mejor vamos por los niños y hacemos algo juntos- mencione acomodando una mano sobre su hombro

-Ya te dije que no, es tan dificil entender que quiero pasar la noche contigo- lo grito tan fuerte que si no estuvieramos encerrados medio mundo estaria enterado

-No tienes por que gritar.

-Disculpame no fue mi intención - menciono acercándose a mi.

senti como llevaba sus manos a mi cara mientras se acercaba a mis labios, unio nuentros labios suavemente poso una mano en mi cintura. su contacto lo sentia extraño, estaba tan acostumbrada que ya no sentia nada, lo senti abrir su boca intentado acceder totalmente a mi pero yo me separe de inmediato me miro con furia y desagrado.

-Se puede saber que carajos te pasa hoy.- grito nuevamente.

-Pasa que estoy cansada, tuve un dia muy pesado y lo unico que quiero hacer en este momento es ver a MIS hijos-  grite desesperada por su falta de tacto

senti mi celular sonar y lo conteste sin siquiera mirar quien era

-Bueno - conteste molesta.

-Tranquila mi doña, solo queria saber si ya se encontraba sana y salva en su casa- escuche esa voz que me tranquilizaba tanto pero que este no era el mejor momento.

quede un momento en silencio mientras una fuerte mirada no perdia detalle alguno de mi conversación

-Ara estas ahi? - pregunto david un poco preocupado

-si si tranquilo, disculpa es que voy manejando y no puedo hablar mañana hablamos si?

y sin esperar respuesta colgué lo más rápido que mis dedos temblorosos me lo permitieron

Buscando lo que no se me ha perdido Donde viven las historias. Descúbrelo ahora