CAPITULO 6

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Complacerla era sencillo pues valoraba cada pequeño detalle:
Era suficiente un "Buenos días"

Era suficiente mirarla a los ojos y hacer un gesto para que ella me respondiera de la misma manera.

Era suficiente susurrar a su oído "Vales mucho para mi"

Era suficiente contarle un mal chiste y que siempre sonriera

Era suficiente pasar unos minutos en silencio y contemplar cada expresión
Me estaba enamorando de esa sonrisa, y me enamoraba cada vez más al oír su respiración, sentir el latido de su corazón y darme cuenta que en cada latido éramos una sola.

Ella, Simplemente Ella.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora