Sumergida en mis pensamientos llegue hasta la central de autobuses y sin darme cuenta compre un boleto para la ciudad de México. Estando ahí camine sin rumbo fijo y no fue hasta que el frió metal de una arma en mi espalda me regreso a la realidad de que me encontraba en un lugar desconocido.
-¡Dame todo lo que tengas pendeja o aquí mismo te mueres! –grito el hombre a mis espaldas.
Con exactitud no sé si el coraje que tenia por lo sucedido con mi madre o el temor a perderlo todo me dio la valentía para revelarme, y simplemente creyéndome inmortal lo desafié y con todas mis fuerzas lo empuje tirándole al piso. Correr fue mi primera opción, pero para mi desgracia la amenaza era real y él me disparo. Aun recuerdo el calor hiriente de la bala y el dolor insoportable. Inmediatamente caí al suelo y el ambiente se impregnó del olor a sangre y miedo...
El con enojo en su rostro se dirigió hacia mí y tomo tranquilamente de mi bolsa buscando el dinero. No existía prisa en él y eso reflejaba que posiblemente estaba en su zona de confort, tal vez ese era su barrio o sabía que nadie me ayudaría. Yo creí que moriría en ese horrible lugar y simplemente me dispuse a escuchar sus insultos y esperar mi agonía.
De repente de entre las sombras pude ver un par de siluetas y se escuchaban a lo lejos risas de mujer. Mi asaltante buscando de donde provenían esos sonidos tomo mis cosas y corrió, ¡no quería morir en ese lugar! Y con las últimas fuerzas que tenia grite pidiendo ayuda y después todo se convirtió en oscuridad...
-Es una menor de edad.
-no es indigente, se ve limpia y había una maleta...tal vez sea turista y sus padres estén cerca de donde la encontramos.
- ¿una turista cerca de unas bodegas abandonadas?, no... creo que esta mocosa anda metida en drogas.
- pues como sea, necesitamos saber quién es y te recuerdo que soy guardia de seguridad de ese lugar y me pueden despedir si se enteran que hay drogadictos en las naves.
- ok Zurita... servicio social viene en camino.
Sin poder abrir los ojos escuchaba como ese par de mujeres hablaban de mi y como pude obligue a mi cuerpo a despertar de entre la lastimosa oscuridad. Recuerdo perfectamente que lo primero que vi fue un par de ojos color miel a mi derecha y una cara de pánico de la misma persona.
-¡abrió los ojos, ve por el médico! Grito la mujer de ojos miel y una chica que pude ver de reojo salió corriendo.-¿estás bien?-pregunto.
-eso creo- respondí observando mi entorno.- no eres de aquí ¿verdad? ¿Eres prostituta?
-¡queee, noooo!, lo que pasa que soy nueva en esta ciudad y no se por donde andar y estoy sola...
-espera, ¿sola? ¿Qué edad tienes?
- 15...- ¿y cómo es que está sola en una ciudad que no conoces?
Con lágrimas en los ojos aun con el recuerdo hiriente le conté lo que había sucedido con Esther y mi madre. Extrañamente ella me entendió y arreglo todo para que al salir del hospital me quedara con ella en su casa.
Mi ángel salvador se llamaba Érica y al parecer escondía su gran corazón en un aspecto desalineado de hombre. Nunca había visto que una chica se cortara el cabello como los chicos y mucho menos que vistiera de pies a cabeza como uno. Pero lo más extraño era que aunque intentara ser "masculina" solía hacer la voz más aguda de lo normal.
Muy amablemente me llevo a su departamento y me cedió su recamara para dormir, para ser sincera la primera impresión que me dio entrar en ella fue de asombro, ya que estaba completamente tapizada de pósters de mujeres semidesnudas. Aunque solo fueran "imágenes en papel" sentía pena de ver a mujeres así. Ella se dio cuenta y simplemente dijo "ya sabes... nos gustan las chicas". Bueno ahora sabia el porqué de su forma de vestir y de su amabilidad conmigo, ella también era lesbiana.
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Tu sangre en mí
RomanceDenise es una mujer exitosa, con un largo historial amoroso y un terrible pasado que la atormenta día a día El recuerdo de su hija pérdida la hace infeliz. En cambio Liliana es una chica tímida y sin experiencias en el amor y con sueños inalcanzabl...