Mis piernas fallaban.
Aquel que hace algunas horas yo juraba que estaba muerto, esta parpadeando y acababa de hablar.- Yoshi... -Susurré hacía mi perro tratando de contener mi asombro. Mis ojos estaban muy abiertos y retiré mi mano de inmediato de ese chico. Me aparte violentamente buscando a mi perro y este ya estaba escalando el hoyo hacia afuera, el cobarde, espantado por ese ser que acababa de comunicarse conmigo.- ¡Joder! -grite corriendo en dirección hacia mi perro.
El miedo me empezó a invadir, jamás nos enseñaron algo así en los entrenamientos. Corrí tan rápido como mis piernas temblorosas me lo permitieron hasta llegar a un montón de nieve en la que me podría proteger, siendo que no pude escalar hacía fuera del hoyo por mi pésima condición física. Kangin tenía razón, en un combate cuerpo a cuerpo yo moriría.
-¿Hay alguien ahí? -Escuché su voz de nuevo y solo me encogí más detrás de ese minúsculo bulto de nieve que apenas y me cubría hasta la cabeza.
-¡No te acerques! -grité en mi afán por mantenerme vivo.
-Oh... -lo oí susurrar.- Espera... -Habló usando un tono de voz tan tierna que simplemente no supe como tomar esas palabras ¿Como puede hablar de esa forma?
La luz del día empezaba a irse y yo solo podía escuchar los ladridos de Yoshi desde arriba del hoyo en el que yo estaba atrapado con esa... cosa.- Gracias por la ayuda compañero -Pensé al verlo echarse y notar como su ladrido ya era sin ánimos y solo se detuvo a esperarme.
Estaba tan encogido en mi lugar que no noté cuando este tipo se acercó a mi de espaldas y tocó mi hombro- ¡Jesús! -Grité llevando mi mano a mi pecho luego de caer sentado pegando mi espalda a la nieve.
-¡Perdón, perdón! -Grito poniéndose de rodillas junto a mi.- ¡No te asustes!
-¡¿Como no me voy a asustar?! -Grité de igual manera sintiendo como mi corazón se aceleraba más de la cuenta- ¡Me vas a dar un infarto, tonto! -Dije tratando de calmarme.
-Perdón... -susurró por ultimo, sentándose a unos cuantos centímetros de mi.
Al tenerlo tan cerca pude escanear mejor su rostro y de verdad se veía arrepentido. Mi mirada bajó de su rostro hacía su boca... se veía muy humano, pero ¿Acaso no lo es? Seguí detallandolo hasta que mis ojos se posaron directamente en su cuello, un par de colores que iluminaban llamarón mi atención... ¿Eran eso un...
-Panel. -Habló al ver la confusión en mi mirada y puso su mano en su cuello.- Un panel de emociones.
Mi mirada se ensancho aun más en él. Escanee todo su cuerpo, nada más parecía fuera de lo común.
-¿No eres humano? -Me atreví a preguntar al fin, que más daba. El más bajo negó con la cabeza y agachó la mirada.
-Yo... Nosotros. -Corrigió.- Somos inteligencia artificial del año 2040 -Oí claramente como "aclaró" su garganta- Nos hicieron exactamente humanos, excepto por... esto -Dijo aún con la mano en su cuello.- Fuimos creados por y para la guerra, pero algo estaba mal en nuestro diseño ¿Sabes? -Añadió y se quedo en silencio, el cual supuse que yo no debí interrumpir hasta que el habló de nueva cuenta- ¿En que año estamos? -Preguntó.
-Inteligencia artificial... -susurre ignorando su pregunta empezando a acercarme más a él para poder escanearlo- ¿Puedo? -Pregunté al verlo cohibido cuando estiré mi mano de nuevo hacía su rostro. Este me veía con los ojos muy abiertos y asintió.
Ahora él era quien tenía su espalda pegada a la pared de aquel túmulo de nieve pequeño que abarcaba a la perfección su pequeño cuerpo. Me acomodé poniendo mis rodillas a los lados de sus piernas estiradas en el suelo. Cuando mi mano tocó su rostro, sentí como su calor corporal subía momentáneamente y dirigí mi mirada hacía el panel de emociones que él me había mostrado antes, estaba estático en el color morado y su rostro parecía ponerse cada vez más caliente. Fruncí el ceño al notar estas reacciones, tratando de comprender, su mirada estaba fija en mi, noté esto y detuve la mía tratando de analizar este tipo de inteligencia. Su rostro de inmediato tomó un color carmesí y solté un suspiro antes de alejarme de él y levantarme.
-Año 2142 -Solté sacudiendo la nieve de mis pantalones y abrigo. Ahora era él quien me veía confundido.
-100 años... -susurró.- ¿Que empresa te envió por nosotros?
Fruncí el ceño.- ¿Como?
-Que quienes te enviaron a recogernos. -Afirmo y vi su rostro lleno de ilusión.
-Espera, espera -Dije poniendo ambas manos frente a mi.- En primera, yo trabajo solo y en segunda... ¿Dijiste nosotros?
Su mirada se lleno de desilusión y camino de regreso hacía la caja.- Entonces querían deshacerse de nosotros... -Susurró abriendo un poco más la caja y justo cuando creí que se encerraría de nuevo lo oí llamarme- ¡Humano! -gritó y un poco desconcertado por como me había dicho, camine hacía él quien alumbrando con su dedo indice -Extraño por cierto- el interior de la caja, donde otros dos cuerpos estaban en la misma posición que en la que lo había encontrado a él.- Has tu magia.
Veía fascinado los dos cuerpos inertes que parecían perturbadoramente tan humanos hasta que oí sus palabras- ¿Magia? -Pregunté dirigiendo mi mirada hacía él.
-Si, despiertalos como lo hiciste conmigo. -dijo viéndome con seriedad.
-Yo, no sé como te desperté, es más... -agregué un poco molesto- Yo no quería despertarte. ¡Pensé que eras un tipo muerto! -grité sintiéndome desesperado.
Vi como su rostro se agachaba ante mis palabras y su panel de control bajaba hacía el color azul. Resoplé derrotado ante esa mirada y me acerqué hacía los demás robots que se encontraban al fondo de la caja.
-Sinceramente... no sé como fue que lo hice... -Susurré estirando mi mano hacía la mejilla del que parecía un chico mayor al primero y traté de imitar todo lo que había hecho antes.- No funciona -Susurré cambiando de posiciones hacía el otro robot que tampoco parecía reaccionar ante mi tacto como lo había hecho el más bajo.
-¿No funciona? -preguntó acercándose a mi.
-Creo que no. -Agregué dando una leve cachetada al más bajo de los dos cuerpos inertes.
-¡Oye! -gritó el chico empujando mi mano de inmediato.
-Lo siento, me alteré -dije haciéndome hacía atrás a la oscuridad de la noche.- Oye chico -hablé viendo hacía Yoshi que estaba dormido esperando por mi- Creo que es hora de irnos. -Voltee mi mirada hacía él.- Podemos volver por tus amigos cuando encontremos la manera de despertarlos.
-¿Me llevarás... contigo? -Preguntó con un tipo de mirada que simplemente no pude descifrar.
-Pues, es eso o te quedas aquí a que te desarmen los coyotes en la oscuridad -Dije encogiéndome de hombros caminando hacía fuera de la caja.
-¡Voy contigo! -dijo corriendo hacía fuera de la caja.- Volveré por ustedes chicos... -susurró antes de empujar la tapa de la caja y dejarla bien sellada.
Camine hacía fuera del hoyo donde Yoshi se levantó y estiró un poco. Camino directo hacía mi nuevo amigo robot.
-Ay no... -exclamó poniéndose detrás de mi espalda- ¿Que es eso? ¿Un coyote? -Preguntó asustado aferrándose de mi abrigo.
-¿Y tu ibas a ir a la guerra dices? -Me burlé pasando mi mano por el pelaje de la cabeza de Yoshi- Es un perro, un Husky Siberiano para ser exacto -Sonreí tomando del brazo al chico para acercarlo a mi mascota.- Anda, acaricialo tu también.
El chico asintió a mi petición y estiro su mano hacia Yoshi, quien primero olisqueo un poco y luego agacho su cabeza dejando al chico tocarle su pelaje.
-¿Nunca habías visto un perro? -Pregunté hacía el chico el cual negó.- Él se llama Yoshi. -Agregué al ver que al parecer se empezaban a llevar bien.- Yo soy Kyuhyun. -finalice al ver que aún no conocíamos nuestros nombres.
-Yo soy 222 -dijo melancólico pasando su mano por las orejas de Yoshi- pero mis amigos me llamaban Ryeowook.
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Sad Machine || Kyuwook
FanfictionUn lugar nuevo para mis ojos, nada es como era antes. Y ahora sé que desde que nos despertaste, dependemos de ti... Yo dependo de ti. •Prohibido hacer o crear cualquier tipo de adaptación sin permiso alguno otorgado por la escritora.•
