Tenia mucho calor, sentía como lentamente el calor se apoderaba de mi y me dejaba sin aire. odiaba esa sensación de vulnerabilidad que experimentaba todas las noches ante el asfixiante calor, no podía hacer nada en contra el, solo me designaba a esperar la mañana, pues a demás de prender el aire acondicionado, nada podía hacer.
Lentamente me quede dormida, otra vez en mi sueño aparecí sentada en la cama, inmóvil sin siquiera capacidad de parpadear y con un gran dolor en el pecho en cada intento de moverme. Esta noche no me sorprendió así que solo esperaba el agua y la llegada del niño. Después de haber pasado mucho tiempo esperando se empieza a abrir la puerta, causando un chillido ensordecedor, escuche como tiraron la puerta fuertemente pero no escuche pasos, sentía gran necesidad de voltear a ver quien entraba pero el estado en el que me encontraba me lo impedía, así que solo me designe a esperar ver al niño.
Pero en vez de ver al niño vi como una niña se sentaba frente a mi, sobre el escritorio de mi cuarto. Ella era distinta, no me veía, me ignoraba, siempre pensé que una de las peores sensaciones que podía experimentar era ser ignorada, pero ya que amenudo me ocurría no me afecto tanto.
Paso rato y no vi ninguna señal de agua, solo podía ver a una niña ignorandome, pero a diferencia de la vida real no quería hablar con ella ni quería que ella hablara conmigo. Quería saber su nombre pero nunca pude oírlo cuando la vi en el café, tampoco en el parque y mucho menos detrás del vidrio de la heladeria, ella volteo y me asuste pensé que me veria , me habla tía o me diría algo, pero no, vio por encima de mi cabeza y lentamente volvió a su posición inicial
Como esperaba ocurrió, empeoró la situación, mi pequeño cuarto se estaba llenando de algo... no era agua ni era tierra; me asustaba el no saber. solo espere que llegara a mi esa cosa de la cual se llenaba el cuarto y a medida que la veía mas cerca parecía... arena.
Apenas la arena toco mi piel pude sentir lo caliente que estaba y el ambiente se puso frío, al carecer de sabanas primero la arena toco mis piernas y las quemaba horriblemente , en conjunto a esa sensación mis brazos desnudos a causa de mi franelilla se congelaban por el frío del cuarto.
La sensación de temperaturas que experimentaba en ese momento era igual a ese calor que me asfixiaba cuando intentaba hablar con alguien, pero no podía por la falta de atención y el frío congelante que me envolvía era igual a esa sensación de vacío que causaban los 5 segundos que me daban las personas que me ignoraban para llamar su atención, ese momento en donde me miraban, se aseguraban de que yo estaba ahí y se volteaban a seguir en su eficiente tarea de ignorarme.
En poco menos de media hora esa arena cubría mi cuerpo y se detuvo a la altura de mi cuello, en ese momento ella se volteo me vio, estaba vez fue una conexión en las miradas, ella sabia que yo la estaba viendo, sabia que yo estaba ahí, pero no hizo nada, lo cual no me sorprendió era imposible safarme de aquella montaña de arena además solo era parte de mi sueño, era imposible que le importara como me quemaba el cuerpo mientras mis mejillas solo pedían a gritos un poco de calor.
Mientras me veía la arena no subía, pero justo ese momento en el que pense que no iba a ocurrir nada mas y ya podría despertarme, pero ella sonrió. Una de esas sonrisas hipócritas y falsas con la boca cerrada, solo estaba arqueando sus labios causando un leve elevamiento en sus pomulos, lo que hasta los momentos no puedo creer es la impresionante forma en la que me miro, sus ojos solo demostraban desprecio, poco interés e incluso asco y su despreciable sonrisa segundo a segundo me iba comiendo por dentro, me causaba un dolor de barriga inigualable, algo horrible.
Mientras me veía fijamente y me asustaba, me sentía en una película de terror, estaba desesperada por salir de ahí, solo quería despertar me pero no encontraba la forma de hacerlo.
En ese momento donde pensé que esta vez realmente nada podría empeorar la situación y estaba disminuyendo mi miedo hacia aquella pequeña niña, ella inclino la cabeza un poco hacia la izquierda sin dejar de verme ni parar de sonreír.
Mi corazón aceleró mis palpitaciones y se sentían en toda la habitación, las paredes se movían al ritmo que llevaban mis latidos, podía sentir mis latidos en todos mi cuerpo y hasta los podía escuchar en el cuarto, poco tiempo después de haber escuchado los latidos la niña enderezo su cabeza y dejo de sonreír falsamente las esquinas de sus labios cayeron formando una línea recta en su rostro aumentando su cara de desprecio hacia mí y causandome un incremento dolor de barriga. Después de que aquella niña borro su espeluznante sonrisa de su rostro arena triplico el paso y me cubrió la cara enseguida impidiendo me respirar, comprimiendo mi cuerpo y estaba quemandome toda la piel con cada grano de arena, lo único que me alegraba era que pronto podría despertarme.
Me desperté igual que la noche anterior por falta de aire, no sabia si volver a dormir, tenia miedo, así que preferi esperar a que amaneciera para dormir sin aquel calor y poder descansar de las dos horribles pesadillas que tuve toda noches consecutivas. Las horas que permanecí despierta solo pude pensar en que aquellos niños se me hacían conocidos, sentía que sabia quienes eran, pesar de que parecía imposible saberlo, luego de mucho rato pensando en la misma cosa: quiénes eran aquellos niños, llegue a la conclusión de que seguro eran unos pequeños que conocí hace mucho tiempo y no me acordaba donde los conocí, pero apenas me dio sueño perdí el interés en encontrarle la respuesta a aquella pregunta y decidí dormir.
Me quede dormida a las seis de la mañana, pero a la nueve, me despertó mi teléfono.
Hola, ¿quien es?-pregunte desconcertada ya que no estaba esperando ninguna llamada ese día mucho menos a esa hora-
Hola princesa - no hicieron falta mas palabras para reconocer su voz- es Junior, ¿te desperté?
Si, tranquilo no hay problema.¿que paso?- pregunte para colgar y seguir durmiendo-
¿Quieres salir hoy?-me pregunto poco emocionado-
Claro, ¿a donde vamos?- no podía negar me a su invitación de verdad me agrado, mucho estar con el, es demasiado amigable-
Donde tu quieras, en el carro cuadramos- realmente no me sorprendió esa respuesta solo compartí con el un día y pude notar su personalidad única y especial, era diferente a los demás-
¿A que hora?- tenia muchas ganas de dormir y extremadamente pocas ganado de arreglar me así que solo me ducharia treinta minutos antes de que el llegará
A las 2, en punto-dijo muy imponente, incluso pareciera que me tuviera una sorpresa o algo parecido -
Adiós, te espero-dije para poder colgar y dormir
duerme, se que tu noche fue difícil- al decirmelo colgó-
Segundos antes de dormir pude notar algo extraño... cómo Junior sabia sobre que pase una mala noche. luego de un rato le reste importancia y me quede dormida, un poco antes de la una y treinta minutos desperté y corrí a bañarme para salir.
