LA PSICÓLOGA PSICÓPATA:

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Atención: Esta historia es una historia real, ya que yo misma la he vivido y no se lo deseo a nadie. Por cierto, quiero que os fijéis mucho en la letra "B", ya que más adelante será super importante.

La historia que te voy a contar ocurrió en el año 1971. Todo empezó un 12 de septiembre, cuándo una chica de Barcelona llamada Berta ( esa chica era yo, por si alguien lo pregunta ) empezó segundo de la ESO en el instituto Francesc Xavier Lluch i Rafecas. Yo no tenía muchas ganas de ir al instituto, ya que mi única amiga sufría depresión y se suicidó una semana antes de empezar el nuevo curso y me quedé sola.

Lo peor de todo, es que aparte de ser la chica rara del insti, también era la que había perdido a su amiga, por eso la gente se empezó a meter conmigo,por el hecho de ser vulnerable. Lo mismo les paso a más gente, en concreto a cinco chicas y a seis chicos. Haber con lo mismo me refiero a que sufrían acoso, no lo de mi amiga muerta.

Un día todos recibieron un correo de una tal Bianca Blanchard en el cuál decía:

"Queridos amigos y amigas,

yo soy Bianca Blanchard y soy una psicóloga de Barcelona, que trata con chicos y chicas de 15 años como vosotros para ayudarles a superar sus problemas.

En este caso todos tenéis el mismo problema, es decir que todos sufrís acoso escolar por causas diversas.

Me gustaría mucho ayudaros a todos, por eso os invito a que vengáis a mi consulta para hacer terapias grupales.

Os espero el día 30 de septiembre en la estación de Sants de Barcelona, cuando estéis todos nos dirigiremos a mi consulta.

Os espero a todos.

Con mucho amor Bianca Blanchard.

PD: Se me ha olvidado comentar, que os enviaré vuestro billete por carta y que os esperaré a las 10:15h de la mañana en la estación".

Hoy es 30 de septiembre, el día en el cual nos íbamos a encontrar con la psicóloga Bianca Blanchard, yo fui la primera en llegar a la estación ya que estaba a 5 minutos de mi casa.

Cuando estuvimos todos presentes ella pasó lista:

- Buddy de Berlín.

- Presente.

- Bea de Bruselas.

- Sí.

- Bernat de Sitges.

- Bon dia.

- Brenda de Brooklyn.

- Hello.

- Bruno de Buenos Aires.

- Si minita.

- Bea de Burdeos.

- Oui, enchante.

- Binq qing  de Borneo.

- Presente señorita Blanchard.

- Balgair de Bratsk.

- Sí, aquí.

- Bluinse, Ben y Bruna de Bismark.

- Hello.

- Y para finalizar Berta de Barcelona.

- Aquí, señorita Blanchard.

Despues de esto, nos fuimos hacia su consulta. Al llegar nos explicó que todos nosotros éramos unos marginados por la sociedad y que por lo tanto tendríamos que convivir todos juntos en un apartamento en la Diagonal durante un mes y que la persona que aguantara más tiempo allí dentro sería el ex marginado y una nueva persona mucho más sociable.

Al cabo de un mes cuando Bernat y yo volvíamos del instituto, nos encontramos con sangre por el suelo cel pasillo que conducía hacia la cocina, una vez allí no vimos nada.

Empezamos a llamarlos a todos y nadie contestó, yo estaba muy asustada y para colmo empezó a sonar el teléfono. Bernat lo cogió y de repente una voz bastante disonante y chirriante dijo:

- "Encended el televisor".

Le hicimos caso y lo encendimos, entonces en él apareció una fotografía de todos los chicos y chicas que vivían con nosotros en el piso y de repente les aparecía una cruz roja que decía que estaban muertos, y al final apareció una B enomre y después con sangre en las apredes:

SOIS LOS SIGUIENTES.

Salimos  corriendo y llamamos a los "mossos d'esquadra" y nos anunciaron que Bianca Blanchard se había escapado de un manicomio de Sant Boi y que estaba en busca y captura desde hacía ocho meses, ya que estaba obsesionada con la muerte de adolescentes inocentes y marginados para que nadie los echara de menos y también con la B.

Al acabar de leer todo el mundo se puso en pie y me felicitó y me entregaron el 1r premio de literatura juvenil e inventada d ela categoría de ESO, ya que se pensaban que era inventado, pero, en relaidad, no.

Por cierto amo las B.

Atentamente la psicóloga Bainca Blanchard o mejor dicho la inocente Berta Puig o eso es lo que pensaban todos.

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