No es necesario mostrarle belleza a un ciego ni decirle tus verdades a un sordo... Tampoco entregarle tu corazón a alguien que no sabe recibirlo.
No es necesario mostrarle belleza a un ciego ni decirle tus verdades a un sordo... Tampoco entregarle tu corazón a alguien que no sabe recibirlo.
Donde viven las historias. Descúbrelo ahora