// 악몽 //

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[Pesadilla]




Géneros: Horror ; Fantasía ; Slash.

Trama: MinSeok es amedrentado en sueños (pesadillas) por un ente desconocido para él.

Pareja: ChenMin [JongDae x MinSeok]  || E X O ||

Clasificado: Viñeta.

No. de Palabras: 886

Advertencias:  🚨 Muerte. 🚨

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La sangre brotaba de aquel corte transversal que partía a la yugular en dos extremos, y que a su vez, dividía a la cabeza y mitad del cuello mismo del propio torso y extremidades del cuerpo entero. Una sanguinaria e innecesaria decapitación.

Todo parecía muy real. Era real.

Jadeaba en busca de oxígeno puro, pero el aire estaba saturado del característico hierro en la sangre humana. Sus pupilas dilatadas por el horror, aunándolas con las lágrimas secas en sus redondas mejillas. Su garganta seca y rasposa, muda por la escena que presenciaba. Estaba asustado, temeroso, muy temeroso por su bienestar.

—¿No es hermosa? —le cuestionó la tercera voz en ese cuarto oscuro —Vela, MinSeok. Es una escena simplemente magnífica, espectacular.

Era simpre ese mismo sujeto que lo acosaba en todos los sueños que tenía. Siempre era ese ser el que hacía que sus noches se saturaran de muy largas (para su gusto) pesadillas. Lo detestaba, lo aborrecía con todas sus fuerzas, pues ese tipejo era malo, muy, muy, en verdad muy malo en cada una de sus pesadillas.

El ente sujetó la cabeza cortada, y goteante de sangre, por los largos cabellos; era de una mujer. La elevó hasta la altura de su afilado rostro y besó los labios del cadáver, sujetándola por los costados, intensificando el beso cada vez un poco más. MinSeok quería vomitar; era asquerosa la manera en la que besaba y succionaba lujuriosamente los labios inertes y seguramente fríos de esa pobre mujer. Casi como si le estuviera correspondiendo aquel pervertido ósculo, la lengua de la cabeza se podía apreciar entre los espacios que el contrario dejaba a la vista. Prefirió desviar la mirada hacia otro sitio.

—No. Regresa la vista. Observa. —escuchó la imponente voz grave del sujeto enfermo hablarle con total normalidad, ordenándole —Contemplame hacerlo, MinSeok.

Y él se resistió; le desobedeció. Sin hablar, pues no podía, dejó en claro que él no vería tal atrocidad.

—Dije que miraras. —El ente le elevó su terco rostro con sólo sus poderes. Inmovilisó todas las fibras y terminaciones nerviosas de su cuerpo, obligándolo a no desviar sus orbes; lucía como una marioneta. Lloró de frustración, ya no deseaba estar ahí.

Quería despertar ahora mismo.

Observó todas las atrocidades que ese estúpido y pervertido ser hacía con el cuerpo inerte de la desconocida chica muerta. Vió cada repugnante caricia de deseo que le daba al torso y extremidades del cadáver; cada asqueroso y húmedo beso que compartía con los labios azulados de la cabeza. Y jamás creyó que llegaría a odiar algo tanto como lo estaba haciendo ahora mismo. Lloraba con toda su alma. Lloraba de frustración y coraje, porque en verdad detestaba que ese ente hiciera con él lo que deseara.

¿A qué maldita hora sonaría su jodido despertador? Quería abandonar ese sitio. Quería dejar de soñar.

—Por favor —pidió MinSeok, sin energías, sin ánimo ni esperanzas —. Déjame. Déjame despertar; por favor, basta, por favor.

Ya no quería seguir ahí. Lloró desconsolado, sin embargo, recibió una risa psicópata de parte del demonio aquel. Se burlaba del miedo y frustración del contrario.

—Con que quieres despertar, ¿eh? —siguió riendo divertido —. De acuerdo... pero, te dejaré un recuerdito de esto.

MinSeok quiso objetar algo, pedir una explicación, o por lo menos obtener algo que le explicara a qué se refería esa presencia demoníaca con lo último que dijo, pero no pudo pronunciar ni una palabra más. De inmediato todo el escenario frente a él se hacía más y más borroso, más y más lejano e imperceptible.

Fue entonces que despertó, y la clara luz del sol de afuera que se coloba en su habitación, le dejó en claro que todo había sido un sueño, un horrendo y enfermizo sueño. Una pesadilla. Se tranquilizó un poco más y salió de las mantas que lo arropaban aún en su cama. Corrió las cortinas y abrió la ventana de par en par, dejó que la calidez de la luz solar cubriera su rostro y cuello, disfrutando de su no tan cruel realidad.

En cuanto dobló sus colchas y esponjó un poco sus almohadones se dirigió al cuarto de baño para tomar una larga y muy necesaria ducha. Ya era tarde, pero no iría a trabajar así, no con los nervios de punta y con sumo miedo. Empujó la puerta del cuarto, se adentró hacia la puerta corredisa de la regadera y en cuanto abrió esta, todo el revoltijo de su estómago se acumuló en su laringe y no lo resistió más tiempo, en cuanto volteó su cuerpo, vomitó sobre el suelo que rodeaba el retrete.

La razón de todo su asco fue que en el espacio que correspondía a su regadera, se encontraba en todo su esplendor, el ensangrentado cuerpo inerte y la mutilada cabeza azulada de la chica muerta de su pesadilla.

Y lo que MinSeok aún no notaba era el gran mensaje escrito con la misma sangre del cadáver, que rezaba en la pared de la ducha:
«Eres el siguiente. Dulces pesadillas, MinSeok.»

MinSeok ya no quería que llegara la hora de irse a dormir.



















|ㅍ| The End |ㅍ|







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Holaaaa.

Espero que les vaya gustando. Por favor díganme qué les está pareciendo.

Gracias por leer. Nos vemos pronto.

— 💚 Andy 💚

📌 Inspiración. ✒ [Drabbles ; Viñetas ; One-Shots]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora