Helloo! my littles princesses♥ aqui les dejo el ultimo capitulo del maratón*-* espero les guste comenten y voten :) hoy subi 5 capitulos, el sabado subire otros 5 y el domingo sera el final :')
▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼▲▼
- Amor, estarás bien –besé su frente. ¿Veneno? Esto definitivamente era obra de Dean, no puedo creer que fueran capaces de matar a alguien. Luego de medio segundo el doctor volvió con una inyección y una bolsa de solución.
- Le dolerá un poquito –dijo y le metió la inyección en la débil vena que sobresalía en su antebrazo.
Jack se quedó dormido y luego le pusieron el catéter en la mano, colgaron la solución en un tubo a su lado y una enfermera trajo una garrita así como un recipiente con agua tibia.
- Necesita descansar, estará bien –dijo el doctor- pero… no sé si tenga enemigos. El chef del restaurante o alguien más lo odie, como para hacer esto.
- Gracias Doctor –dije. Él se fue y la enfermera se le acercó a mi novio- Yo lo hago –me ofrecí.
- Bueno –dijo la chica y me dio las cosas. Mojé la garrita y comencé a limpiar la humedecida frente de mi novio con ella. Parecía estar tan mal, estaba dormido pero temblaba un poco.
- Estarás bien –susurré en su oído.
- ¿Quién haría esto? –dijo Jack J preocupado.
- No lo sé, pero esto no se quedará así –dije, todos me miraron preocupados y aunque yo sabía perfectamente quién era, no se los diría. Esto era entre Dean y yo.
Los chicos salieron a decirles a las chicas lo que había pasado y yo me quedé allí con Jack. Él despertó y se me quedó viendo.
- Hola –susurré frente a él. Me hizo media sonrisa- Siento mucho lo de en la mañana.
- No importa, parecías estar dormida.
- Lo estaba –dije tomándole una mano.
- Estabas asustada y soñando algo muy feo –dijo apretando mi mano.
- Sí –dije desviando la mirada.
- ¿Dónde estoy? –preguntó.
- Oh, estas… en un consultorio médico. Los mariscos que comiste te hicieron daño.
- No vuelvo a concederme un antojo –dijo riendo. Yo también sonreí.
- No fueron los mariscos, alguien trató de envenenarte –le informé, él se me quedó viendo.
- No fui yo –le dije y él sonrió.
- Pues quien quiera que fuera, no tuvo éxito, ¿pero por qué alguien me querría muerto? –dijo fundiéndose en sus pensamientos.
- No lo sé –dije. Aunque sabía perfectamente que era por mí. Dean me quería para él solo. Yo no quería hacer nada con él, nunca más. Pero tampoco permitiría que lastimara otra vez a Jack o alguien más de mi familia.
Estuve allí toda la tarde esperando a que él se recuperara y cuando por fin pudo recuperar la fuerza lo dieron de alta y lo llevamos al camarote. Danielle estaba más o igual de preocupada que yo. Quería matar a cualquiera que le hiciera esto, nada me costaba decirle la verdad pero no podía. Tal vez y los podrían dañar.
Me llegó un mensaje a mi celular.
“Todo lo que le pasó a tu prometido se hubiera podido evitar si tu te hubieras portado bien. Si no vienes esta noche allí frente el extintor, el siguiente será James” –recibí.
Disimuladamente, en la noche me salí de la habitación y caminé hacia el elevador. Luego fui al corredor sur y en la entrada B frente al extintor me paré con los ojos cerrados. Sentí cómo me ponían en pañuelo y yo me quedaba dormida.
Al despertar, podía sentir cómo me pellizcaban los muslos. Me asqueaba a mi misma por esto, ahora no tenía una cuerda que me amordazara la boca. Pero no abría la boca en todo el proceso, si tenía que hacer esto para que él nos dejara en paz lo haría.
- Te portas bien, se nota que no quieres que dañemos a tus amigos –dijo.
- Eres un idiota, acaba de una vez –pedí.
- Sht, sht… haré esto cuantas veces quiera –dijo mordiendo mi oreja. Yo me reí, aunque las lágrimas estaban ya sobre mis mejillas.
- Amarrándome y amenazándome es la única forma en la que puedes tener esto de mí –le dije.
Sentí cómo una cachetada hacía que girara mi cabeza hacia otro lado.
- Pegas cómo niña –le dije.
- ¡Soy una niña! –dijo Kelly.
- Genial –dije para mi misma- los pobrecitos sin amor, se juntan para violar a la chica que se les fue y que les quitó al imbécil que las adoraba.
- Idiota –sentí cómo me daban un puñetazo en el vientre. Ahogadamente comencé a toser.
- ¿Quieres sufrir más? –preguntó Kelly.
Sentí cómo me tocaban con más fuerza y además me estaban lastimando por todo mi cuerpo. Ahora sí me dolía mucho y yo lloraba con desesperación.
- ¡Ah! –comencé a gritar y llorar, me amarraron la boca y lloré ahogadamente.
Al despertar, me costaba trabajo ponerme de pie. Aún estaba oscuro y salí de la habitación trastabillando. Presioné el botón del elevador temblorosa y al abrirse las puertas caí hacia dentro en los brazos de James, el chico del elevador.
- ¿Señorita? –preguntó asustado. Me separé de él y me recargué en la pared del elevador. Caí hasta el piso de este.
- A mi piso –susurré. Él presionó el botón y me ayudó a levantarme.
- ¿Qué tomaste? –preguntó preocupado.
- Nada –dije. Toqué mi nariz y me ardía, algo rojo salió de ella- Demonios –dije limpiándome la sangre de ella.
- ¿Qué te hicieron? –preguntó.
- Nada –susurré de nuevo. Salí del elevador y entré a mi camarote, dentro no había nadie, me imagino que estarían con Jack.
Me desvestí y noté que mi cuerpo estaba lleno de moretones, pasando por mi espalda y atravesando mi vientre. Mis muñecas también estaban llenas de ellos. Entré a la regadera y me duché lentamente, estaba tan débil que sentía que en cualquier momento me desmayaría. No había comido nada durante tres días seguidos.
Salí del baño y me puse una pantalonera y una playera de manga larga, usé calcetines y me metí a la cama, revisé mi celular y tenía tres mensajes nuevos.
“¿Dónde estás? Te hemos estado buscando y Jack no deja de preguntar por ti” –Chloe.
“Mañana es el último día, tranquila, si te portas bien te dejaremos descansar y el sábado amanecerás sin una violación nueva, si no vienes te mataremos, sabes que somos capaces de eso” –Dean y Kelly.
“Hola Iris, no sé cómo te encuentres pero en verdad estoy preocupado por ti. Responde si estás sana y salva. Te quiero mucho y espero tu respuesta” –Finn.
“Hola Finn, si tuviera que responder solo si estoy sana y salva no te respondería. Trato de sobrevivir” –envié.
“¿Qué ha pasado con el bastardo ese? Dime por favor que ya no lo volviste a ver, que es un idiota pudriéndose en la cárcel, dímelo por favor” –recibí inmediatamente.
“Lamento decirte que sigue suelto y haciendo de las suyas conmigo. No puedo evitarlo, ahora yo soy quien va a él, para que me haga lo que me tenga que hacer y luego poder irme” –envié.
“¡Iris, no! Eso no debe de ser así, te estás lastimando a ti misma, habla con alguien por favor, no me obligues a buscarte… por favor, haz algo, dile a tu familia, a tu novio a tus amigos, a quien sea que esté cerca de ti” –recibí.
“No puedo hacer eso” –envié.
“¡Claro que puedes, claro que puedes! –recibí- él tiene que pagar cada noche en la que te hace sentir miserable, él tiene que pagar cada gota, cada lágrima que derramas, él no se puede salir con la suya Iris” –recibí.
“Me siento tan poco mujer, tan sucia, tan… idiota por hacer lo que ese estúpido quiere, así ya nadie querrá tenerme. Nadie querrá salir con alguien como yo” –envié.
“¡Iris tú no tienes la culpa de lo que ese loco te está haciendo! Te aseguro que tu novio, si es que realmente te ama, te protegerá y no dejará que nada como eso vuelva a pasarte” –recibí.
Sentía cómo mis sollozos rompían el silencio en el que se sumía la habitación. Estaba molesta conmigo misma y llorosa por las palabras que Finn me dedicaba.
“Finn, no quiero seguir con esto. De verdad que no quiero, pero lo tengo que hacer” –envié.
“¡Tú no tienes la obligación de hacer nada que tú no quieras! Estoy llorando tan solo de pensar que esto le puede pasar a alguien tan cercano a mí. Me derrumbaría si a mi novia, a mi hermana, a mis amigas, a alguien cercano le pasara algo así. Estoy llorando por ti, Iris deja de hacer lo que ese tipo quiere” –recibí.
“Quisiera morir en este instante, de verdad lo quisiera. ¿Cómo siguió tu novia?” –pregunté.
“Pues, hoy la vi. A veces está como si nada le pasara, pero luego desaparece o simplemente no me cuenta toda la verdad, no sé que está pasándole. Está muy distante” –recibí.
“Espero que pronto vuelva a ser la chica esa de quien tú te enamoraste y vivas otra vez una linda historia de amor, si haces boda me invitas y ahora sí seré tu dama de honor” –envié, quería cambiar el tema.
“Si me llego a casar con ella te aseguro que te invitaré. Verás cómo ella sí te agradaría, pero por favor… mantente viva para esa fecha tan especial para mí” –recibí.
“Me mantendré viva solo porque quiero ir a tu boda –reí, me sorprendí de esa sensación en mi estómago- te quiero mucho Finn y luego te cuento cómo termina esto” –envié.
“Espero que termine en un final feliz. De verdad estoy harto de leer mensajes que dicen que te quieres matar o algo así. Por favor, vuelve a ser la chica que me hacía sonreír todos los días. Te necesito” –recibí.
“Yo también te necesito. Gracias por escucharme con este tema. Gracias por apoyarme siempre y por tratar de protegerme” –envié.
“Siempre estaré aquí para apoyarte en todo. Cuídate muñequita, te quiero muchísimo y por favor, termina con esto ya”
