Era cierto que llevaba aquí poco menos de un año y a decir verdad se había acostumbrado bastante rápido a su exótico jefe. Aquel carácter que todas y todos decían, de los mil demonios. Sin embargo para el, solo se trataba de un ser incomprendido.
-¡Maldita Perra!-Grito su jefe al teléfono cortando. El se encontraba en su pequeño escritorio apartado en la misma oficina de Bakugou. Si fueran los primeros días, ese grito le hubiese hecho saltar pero ahora, era más o menos al buenos días del rubio ceniza.
Katsuki avanzó exasperado cuando recibió la noticia de Ema, que se iría de vacaciones con Todoroki. Odiaba a ese tipo a pesar de todo. Con Ema, las cosas andaban, entre su historial, lo que podría denominarse un buen pasar. Todavía lo odiaba, por supuesto,pero también había visto su esfuerzo por recuperarla. Al menos ahora no era pelea cada que la visitaba cuando estaba por estos lados, en casa de su padrino.
Al menos podían tener una cena decente con Momo y la pequeña bastarda que tenían por hija y su idiota esposo.
Cuando terminó su guerra mental se dio cuenta que estaba su maldito asistente.
Su ceño se frunció.
-¿Que mierda haces aquí?-Pregunto haciendo que el chico de cabello castaño diera un salto. Este le miro con cara confusa.
-Es hora de trabajo.-Respondió.
-Maldito niño, son vacaciones.-Grita con la mano tapando su cara exasperado.
Midori pestañea confundido y ve el calendario en el computador de su escritorio. Con vergüenza observa la fecha que señala que ya son vacaciones. Entonces... Porque lo dejaron pasar. Tal vez por eso el guardia se reía de mi al entrar. Sin nada mas que articular que un simple "Oh" apagó la computadora y comenzó a ordenar su bolso. Su jefe parecía exasperado paseándose de un lado a otro, con las manos en su cabello, desordenandolo aun más.
Midori lo miraba de reojo y tras terminar de hacer su cosas, se levantó de la silla y camino hasta la puerta de la oficina.
Antes de girar el pómulo, una voz le llamo.
-Hey Idiota.
Midori se giro con un pequeño temblor en su delgado cuerpo. El rubio pareció pensar algo que hizo que frunciera su ceño.
-¿Quieres ir por un café?-Pregunto rascando su nuca. Midori pareció sorprendido por la propuesta de su jefe y sus ojos evidenciaban la emoción que aquello le provocaba.
El joven de caballera castaña le dedicó una dulce sonrisa, ladeando la cabeza.
-Por supuesto señor Bakugou.
-Tan solo Katsuki. Que me digas así me suma 30 años más de los que tengo realmente.-Comento con fastidio.
Midori asintió, el no sabia su edad pero estaba seguro que no superaba los cuarenta. Katsuki avanzó los pasos que los destanciaban y tras dejarlo pasar primero, Midori le siguió. Estaba entusiasmado, todos ahí decían que era un bastardo antes del accidente. El jamás entendío a que se referían hasta que recordó la noticia del caso Hitori. Lamentable. Nadie nunca hablaba de eso, porque todos sabían que había sido un punto culmine para su jefe y el cambio que vino después.
Había visto las fotos de la oficina y lo había visto coincidentemente viendo la fotografía familiar de vez en cuando, perdido en su propio mundo. Ahora sería una buena forma de hacerle saber que tenía su apoyo ante cualquier cosa.
Fueron a un café no muy lejos del trabajo y ambos se sentaron en una mesa situada en una esquina. Su jefe parecía distraído y a decir verdad, Midori no tenía idea de lo que hablarle.
La mesera llego y el pidió un batido de frutilla. Bakugou pidio un Latte, la joven anoto y se marchó.
Midori miraba alrededor incómodo, con las manos bajo la mesa palpando sus palmas u otras cosas.
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Lo que perdimos (Bnha fics)
Fanfiction"Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde"
