❝Y aunque tu amor no siempre fue real, no me arrepiento de haberme enamorado de ti.❞
historia corta
obito+itachi+oc
portada; -aerhyan
historia ganadora en los aer awards 2019
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—Sayumi-Chan.
La familiar voz de la Uzumaki hizo que detuviera mi andar, sin previo aviso y como era de costumbre en ella me atrajo hasta su cuerpo y me abrazo tan fuerte que casi me deja sin aliento.
—Kushina-San.... A pasado mucho tiempo.
La pelirroja finalmente me suelta y me toma de la mano para que camine a su lado.
—¿Como te encuentras linda? Hace mucho no vas a casa a visitarme, incluso he dejado de verte por los alrededores de la aldea ¡dattebane!
Sonrió. Kushina tenía razón, no la había vuelto a visitar de hecho desde que mi relación con Obito terminó salía de casa muy pocas veces. Kakashi se molestaba conmigo por eso, decía que debía vivir cada momento o llegaría el día en el que envejeceria y me quedaría sola. Pero siendo sincera creo que el estaba hablando de su propia vida.
—¿Quieres almorzar en casa? Minato preparará la comida. -preguntó mientras pagaba unos tomates que sostenía en su mano.
—Por supuesto.
No iba a negarme. La comida de Minato-Sensei era demasiado deliciosa además de que había pasado mucho tiempo de que no lo veía a él y al pequeño Naruto.
—¿Como esta Naruto-kun? -pregunte con una sonrisa
La pelirroja me miro con un destello en sus ojos y comenzó a hablar maravillas sobre su hijo como lo hace cualquier madre orgullosa, Naruto siempre me recordaba a Obito cuando era niño ambos son un poco torpes y ese es su encanto.
Cuando la mujer terminó de hacer sus compras caminamos hasta su casa, donde dos cabelleras rubias son esperaban con una sonrisa enormemente encantadora.
—¡Minato-Sensei, Naruto-kun! -abrace a ambos durante unos segundos para separarme y sonreirles- Les haré compañía en el almuerzo, espero no les moleste.
—Siempre eres bienvenida Sayumi. -sonrió Minato acariciando mi espalda
—¡Sayumi, ven a ver el nuevo jutsu que me enseñó papá!
El rubio menor el cuál me trataba como su hermana mayor tomo mi mano y me hizo entrar a la casa, me sentó en el sofá y comenzó a hacer el sello con sus manos para que segundos después la habitación estuviera llena de copias de él.
—¡Muy bien hecho Naruto! -sonrió mientras aplaudo
Naruto deshizo el jutsu y se acercó hasta mi.
—Oye Sayumi-chan ¿puedo preguntarte algo? -asiento- ¿Eres novia del hermano de Sasuke?
—¿Sasuke? -lo miro confundida
—El hermano menor de Itachi.
—Oh... ¿Porque preguntas eso?
—Porque lo escuche hablando con papá, le pedía consejos y decía cosas lindas sobre ti.
Mis mejillas empezaron a sentirse calientes y me di cuenta que me había sonrojado.
—Itachi... -una risa nerviosa se escapó de mis labios- ¿Estas hablando enserio, naruto?
El rubio asintió con la cabeza, sus ojos azules mostraban su sinceridad y acaricie su cabello despeinandolo.
—Vengan a comer. -llamó la voz de la Uzumaki
Camine junto a Naruto hasta la mesa y al sentarme lo primero en lo que puse mis ojos fue en la deliciosa Yakisoba que estaba frente a mi, Minato, Naruto y Kushina eran como una familia para mi; siempre estaban para mi aunque no compartíeramos ningún vínculo familiar y apesar de eso me querían y me trataban como una más de su familia, su feliz y pequeña familia. Y estaba agradecida por ese detalle.