Sunflower.

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Harry Styles se encuentra casi siempre sentado justo en su cama, luces apagadas, solo la luz de su computadora encendida en la cual admira una imagen de una playa ubicada en California. Si se lo preguntan Harry Styles no sale a las playas aunque viva en un lugar de California especialmente soleado y caluroso. La razón es únicamente porque siente que no encaja, siente que hay una separación entre su aura triste y gris con la feliz y amarilla que la playa ofrece.

Algunas veces el sale, claro. Cuando debe trabajar, cuando sale a beber, cuando va al supermercado, claro que sale, cuando este lo hace hay una porción del día donde solo se sienta y le ruega al sol brillante que contrasta con el, el por fin tener con quien compartir, tener a alguien que lo ame aunque Harry sea gris.

Ha pasado tanto tiempo desde que el compartió su corazón con alguien que hasta era difícil de recordar, no muchas personas quieren combinar sus colores con Harry, ese es el problema. El no siempre estuvo solo pero cuando no lo estuvo aún se sintió así. Su vida es bastante monótona, él no es millonario, ni trabaja en algo muy interesante, su familia no tiene dinero, vive en un departamento.

En el cual pasa la mayoría del tiempo cuando no está trabajando, comprando o saliendo a beber.

Uno de los días cuando necesitaba comprar una lámpara para su departamento Harry fue de muy mala gana hacia un Home Depot, el cual hervía de personas como es lo usual.

En la entrada se encontró una bellas girasoles en pequeñas macetas, a él le encantaban, le recordaban al sol el cual jamás podría ser o tener, ojala el tuviera a alguien a quien regalar...

"¿Necesitas ayuda?"—Hablo un chico el cual era notablemente diez centímetros más bajo que el, una sonrisa tan brillante como el color amarillo de los girasoles pero tan pálido como si nunca hubiera conocido al señor sol.

"No."

Oh Saturday Sun (I met someone) LSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora