Capitulo 2.

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-Definitivamente no me pondre esto-. De acuerdo, Lizeth habia escogido un vestido color verde que solo hacia resaltar lo que no tenia, se veia ridiculo en mi.

-Oh vamos, se te ve perfecto en ti. Solo necesita el maquillaje perefecto y listo-. Sabia que estaba dudando lo notaba por su tono de voz. Incluso en ella se hubiera visto mas genial que en mi. Lizeth era alta y tenia unas curvas maravillosas, lucia un cabello negro azabache que le llegaba por debajo del hombro... era hermosa.

-Mejor no se... llevo jeans y ya-. Me resignaba, nada haria que luciera "bonita" menos en aquella fiesta.

-NI DE BROMA LO DIGAS, veamos otros vestidos-. Se apresuro a ver mas mientras yo me entretenia viendo unos hermosos gorros que quizas otro dia me compraria, hasta que llego un mensaje de texto, en cuanto lo abri cambio mi estado de animo.

*¿Lista ya para la fiesta?*

Trate de responder lo mas rapido que pude pero tenia mis dedos sudados... era raro ya que solo me sudaban las manos cuando estaba nerviosa.

*No aun no, lizeth me ayuda a escoger un vestido.

Inmediatamente recibi su respuesta.

*¿Un vestido? ¿Te pondras un vestido? Ouh, estoy esperando el momento para verlo. Paso a recorgerte a las 5 ¿De acuerdo?

Me causo gracia su mensaje, en ese instante Lizeth se puso a gritar por toda la tienda haci que solo le envie algo rapido y fui corriendo con ella.

-¡¡Miraaaa!! tengo el vestido perfecto ¿quieres verlo?-. Estaba con una sonrisa que decia algo bueno.

-Si, de acuerdo muestramelo-. En cuanto pronuncie las palabras saco el vestido y literalmente me quede sin habla. No era un vestido tan escotado ni mucho menos elegante, era modesto y era de un color crema tenia cintura de avispa pero por debajo habia pequeñas tiras de tela que formaban ondas al rededor de el. Sin duda iba a destacar con el a mi manera.

-¿No es hermoso? Te dije que era hermoso ¿A que no?-. Bueno debia admitirlo Lizeth sabia escoger cosas lindas.

-Si, claro que lo es. No lo llevamos-. Dije convencida para mi.

Al llegar a mi casa Lizeth inmediatamente se puso a sacar pinturas de su bolso, le pedi que fuera muy ligero el maquillaje y ella accedio; en cuanto terminamos era otra persona. Sin duda me veia espectacular y Lizeth se lucio. Mi cabello que por lo general siempre llevaba amarrado en un moño alto caia como ondas sobre mis hombros, y segun ella "lucia un cuerpo envidiable".

-Mira en lo que me has transformado, sin duda no soy yo. ¿Que has hecho con mi otra Alejandra-. Ella solo me veia como si fuera otra.

-¿Que, que le he hecho? La arregle mas. Sigues siendo la misma Ale solo que ahora si estas Wow, anda se te hace tarde mejor ven aqui y dame un abrazo-. No tenia que decirlo 2 veces para ir directo a ella, sabia que tenia sus imperfecciones y que eramos totalmente opuestas pero la queria.

-Gracias Liz de verdad, te quiero-. Fue lo unico que pude decir antes de que las lagrimas salieran. Inmediatamente se escucho el timbre de mi casa y Liz me empujo de un modo cariñoso y jugueton.

-Anda ya, ve tu cita te espera. Diviertete y nada de llegar tarde-. Me rei y fui bajando la escalera. Me hubiera encantando que mis padres me vieran salir asi de linda y con un chico. Inmediatamente la tristeza me invadio pero me dije para mi misma que les hubiera encantando verme.

En cuanto abri la puerta me quede mirando a Misael, llevaba un traje negro que no hacia mas que resaltar lo guapo que era, su melena seguia igual de despeinada que siempre pero se veia realmente bien en el, era la perfecci...No, esperen. ¿Que estoy diciendo? ¿Perfeccion? ¿Que demonios sucedia en mi? 

-Ah vaya, de eso estabas hablando-. Me inspecciono de manera indiscreta y no pude evitar ruborizarme. Me dedico una de esas sonrisas suyas que hacian que parecieran mas guapo.¿Acaso dije guapo? No, no Alejandra concentrate. Concentrate.

-Uhhm, no te ves nada mal, anda ya vamos llegaremos tarde-. Camine hacia su direccion y no pude disimular mi sonrisa  cuando me tomo de la mano.

-No te lo dije pero realemnte te ves linda, pero no necesitas tanto maquillaje para lucir asi-. ¿que estaba insinuando?

-Gracias... ¿Nos vamos ya?-. No podia hacerlo peor.

-Si, claro.-. Me abrio la puerta del copiloto de su coche e inmediatamente senti una sensacion calida... debia ser por su compañia.

Esa noche no debia estropearla, solo ivamos a pasarla bien. Me dije a mi misma que no era una cita solo una salida casual.

Pero era demasiado tarde, algo muy en el fondo me gritaba que era mi primer cita con un chico, y no con cualquiera.

Mi primera cita iba a hacer con Misael. Nada podria estropearlo, absolutamente nada.

La historia que nunca tuvo un final "feliz".Donde viven las historias. Descúbrelo ahora