Capitulo 7

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Estaba tirado en el bonito sofa verde de Lizeth con una botella de vodka para mi uso personal, no tenia ni la mas remota idea cuanto llevaba tomando, solo queria sacarme de una buena vez la estupida imagen de alejandra y todo el maldito dolor que me causo su partida, aunque creo que esto lo empeoraba. Tenia que sacarmela a golpes si asi pudiera.

Varias chicas que probablemente conocia pero no me acordaba de sus nombres se me habian acercado incluso las habia besado tratando de sentir algo mas fuerte que el estupido dolor que tenia, ni si quiera el alcohol pudo con eso.

-Misael creo que deberias subir a mi recamara, ya te ves muy mal y no creo que estes en condiciones de seguir bebiendo mas.

Ah, era Lizbeth, a no... Lizeth, si era ella. Era muy bonita pero no de mi tipo.

-Dejameeee, dejamee undirme en mi dolorrrrr-. Le dije agitando la botella en el aire.

-Ven dejame ayudarte-. Tomo uno de mis brazos para jalarme. Wow o estaba muy borracho o esta chica era realmente un hombre por que casi me saco el brazo.

-Sabesssssss luces bieeeeeen-. Una parte de mi cerebro no razonaba lo que decia, solo hablaba por hablar.

-Si, gracias. Ven ya llegamos, acuestate y no toques nada. Vuelvo en un rato.

-Entendidoooo patronsita.

Tatre de hacerle caso a sus indicaciones pero me aburri demasiado mirando el techo y pensar en todos los lunares que le habia contado a Alejandra cuando se habia quedado dormida en la amaca.., el dia que la habia besado. Tenia 21, yo tenia 25, solo teniamos una diferencia de 4.

Camine por toda la habitacion buscando algo de Alejandra que me ayudara a sentir mas dolor, queria sacarlo todo de una vez. Encontre una caja con varias cartas e inmediatamente reconoci la caligrafia de Alejandra, trate de leerlas pero mi cabezaa daba tantas vueltas que no podia concentrarme en leerlas, las guarde en mi mochila para leerlas cuando estubiera en condicioness.

Pero encontre algo mas estaba ese paliacate color rojo que siempre llevaba en su cabello, lo acerque a mi nariz para ver si conservaba aun su olor de siempre, aun lo tenia, olia a vainilla, no podia mas tenia que decirle lo que sentia era ahora o nunca.

Busque mi telefono e inmediatamente recorde que habia cambiado su numero, trate de encontrar el directorio telefonico de Lizeth pero en su espejo tenia su numero, marque con mis dedos temblorosos por el alcohol y finalemnte di con el numero, eran las 4:56 am no sabria si contestaria, sono una vez, dos  veces, tres veces, cuatro veces y al quinto contesto...

-¿Hola? 

Escuchar su voz hizo que toda la neblina del alcohol se esfumara, no sabia que decir haci que deje que mi cerebro y mis sentimientos se ocuparan de ello, ya tendria demasiado tiempo mas para lamentarme y arrepentirme.

-¿Por que te fuiste y me dejaste sin decirme nada? ¿Crees que he estado bien? ¿Que sigo "feliz" con mi maldita vida? Pues dejame decirte que no, he estado bebiendo y poniendome borracho cada vez que tengo oportunidad todo por tu estupida culpa. ¿Crees que ibas a solucionar asi las cosas? ¿Largandote de mi vida, de la ciudad, del mundo? Estas muy equivacada Alejandra, yo en verdad te queria como tu a mi, pero lo nuestro era algo imposible nunca ibas a ser feliz conmigo. Por el bendito dios ojala te hubieras fijado en una persona completa no en la sombra que soy yo. Ya nada es igual alejandra, no para mi, y se que tu estas mejor haya que aqui pero dejame decirte una cosa, eres la chica mas genial que haya conocido en el planeta, realmente eres y seguiras siendo valiosa para mi, te quiero.

La linea se quedo en silencio durante 1 minuto hasta que ella hablo.

-Misael, estas borracho y no podemos hablar asi, ni si quiera se que lo que dices sea verdad. Ahora no vengas a decir eso cuando pudiste haberlo dicho antes. Por favor solo vete a tu casa o con quien desees pero ya no me molestes.

-Alejandra ¿es que nunca lo viste? Tu ausencia me esta matando, claro que estoy borracho, solo juro que queria olvidarte.

-Bueno pues lo haces muy bien, ahora solo deja de llamarme, no quiero saber nada mas de ti. Buscate a alguien que yo ya encontre a una persona mejor que tu...

-¿Entonces ya tienes una relacion? ¿asi dices quererme?

-Decia quererte, ahora ya no lo hago. Las personas cambian Misael, no se te hace familiar.

-No puedes echarme nada en cara cuando no sabias las razones, perdoname tenias razon, las personas cambian queria creer que tu no. No volvere a molestarte nunca mas. Quiero que realmente seas feliz con quien desees.

-Si, gracias.

En su voz se oia que lloraba pero no tenia tiempo de preocuparme por eso, marque y estrelle mi telefono contra la ventana de Lizeth, fue un error haberle marcado. Era hora de empezar a olvidarla definitivamente, seguiria tomando asta que no quedara nada de cariño por ella. La olvidaria. Sabria que lo haria.

La historia que nunca tuvo un final "feliz".Donde viven las historias. Descúbrelo ahora