Capítulo 3: "Rumbo a la Ciudad del Norte"

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¿Ir a mi propio mundo de acción?, lo pensaba una locura, pero resultó posible dado a un desafortunado accidente que terminó con mi vida. Aunque no fue del todo malo, pude renacer en un mundo creado por mi y vivir mi propia historia. No llevo más de una semana en este lugar y ya he estado inmerso en dos batallas que me han dejado en un estado crítico, pero gracias a dios he podido seguir adelante con la ayuda de Aratani, la primera persona con la que combatido y mi actual acompañante en esta aventura. Es una gran chica, ha vivido cosas trágicas, pero aún así camina con la frente en alto orgullosa de lo que es y esforzándose para crecer.

Actualmente estoy hospedándome en el hogar de un médico llamado Vince, quien al ver mi batalla con un sujeto quien era portador de una técnica capaz de manipular el viento y el estado critico en el que me encontraba, decidió en ayudarnos dejándonos quedarnos en su casa hasta que estuviera recuperado.

Me encuentro durmiendo luego de haber tenido una corta platica con Vince y Aratani, debido al cansancio y dolor que tenía por las heridas.

- ¿Dónde estoy?, esto... ¿es una ciudad?, pero no es una normal, es demasiado tecnológico y avanzado para ser de este mundo. (Dije mirando alrededor)

Caminé por las calles esperando conseguir alguna información sobre donde me encontraba, pero estaban vacías, no había rastro de seres vivos por ningún lado hasta que comencé a escuchar una voz casi imperceptible.

- Necesitamos tu ayuda... Tu eres la clave...

Intenté decir algo, pero antes de poder hacerlo una explosión provino desde el interior de la ciudad destruyendo todo alrededor, teniéndome a mi dentro de la zona de destrucción, pero justo antes de ser impactado por la onda abrí los ojos viendo que estaba en la habitación junto con Aratani. Ella toma de mi mano y comenta.

- Todo está bien, cálmate. Tienes la respiración muy acelerada y estas sudando. ¿Qué clase de sueño tuviste?

- No recuerdo mucho, había una ciudad... una voz y ¡ah! (dejé de hablar dado a un dolor de cabeza muy fuerte mientras trataba de recordar lo que sucedió en aquel sueño)

- No te fuerces demasiado.

- Descuida, estoy bien. (le respondí con una sonrisa)

- Muy bien, así se habla. Es hora de comer, así que antes de ir al comedor ve a darte una ducha. Te ayudaré para que puedas llegar más rápido.

- Gracias. (dije mientras me levantaba)

Me dolía mucho el cuerpo, pero no era tanto comparado al que tenía después de mi batalla con Aratani. Cada paso que daba era tortuoso, pero gracias a su ayuda no me era tan complicado desplazarme. Llegando al baño ella me suelta y dice mientras se aleja hacia el comedor.

- Te esperaré en el comedor, está caminando por este pasillo al fondo. (pronunció mientras agitaba su mano izquierda haciendo seña de despedida)

Ya dentro pude notar a través de un espejo que mi cuerpo tenía unas cuantas cicatrices en mi pecho y espalda, lo que me pareció curioso porque ya con solo dos batallas mi cuerpo mi cuerpo no poseía grandes daños visibles luego de recuperarme.

- ¡La resistencia de este cuerpo es increíble! (dije sorprendido y con ganas de entrenar nuevamente para ver qué tan fuerte me he vuelto teniendo mi habilidad liberada y recuperado de los daños)

Me di un baño y me sentí sumamente relajado, luego de días bañándome en un rio cerca de la cueva, el agua caliente era casi un anhelo para mi durante ese tiempo en el bosque. Ya terminado el baño me sequé y me vestí con unas prendas que Vince me dio. Salí y me dirigí al comedor, estaba hambriento y el olor a comida se sentía por toda la casa, conseguí llegar a donde estaban todos y todos alegremente me saludaron. Pude notar la felicidad de todos al verme de pie y casi recuperado, me acerqué a la mesa y me senté para comer. Sonia me mira y comenta alegremente.

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