Último
(Aunque esa palabra
no es la indicada. Ellos
son eternos).
X:
O también conocido
como el final, que marca un
nuevo comienzo.
Las pequeñas gotas de agua caen con cautela y chocan contra el cristal de la ventana, en donde continúan su recorrido con menos fuerza deslizándose por toda su extensión, provocando que su tamaño se reduzca cada vez más.
Desde adentro, el ser de colores brillantes observa con melancolía la ingrata lluvia, que continúa haciéndose presente como si la ausencia de de Bon Smith no fuese importante. Como si se burlase de él diciendo «¡Mírame! Yo sí soy feliz».
O quizá no es así, y tal vez el único propósito de la lluvia es consolarlo acompañándolo en su inmenso dolor. Porque mientras observa se encuentra llorando, llorando como si no hubiese un mañana.
Duele demasiado, pero no, no es esa clase de dolor punzante que alberga las lastimadas rodillas de un infante luego de caerse por correr al jugar a las atrapadas. Más bien es un dolor semejante al de una hija derramando lágrimas inconsolables sobre el ataúd en el que se encuentra el cuerpo asesinado de su madre, aquella mujer que estuvo con ella toda la vida y ahora es incapaz de abrir los ojos. Esa clase de dolor que alberga a una persona mientras observaba como el amor de su vida se aleja cada vez más, y a pesar de ello no se siente capaz de detenerlo y solo lo ve marchar, mientras el corazón se apaga en sincronía de la partida de su ser querido...
Toca sus labios como si de un tesoro se tratasen, recordando aquel beso en el que ambos cuerpos se fusionaron en perfecta armonía. Ese en el cuál —por lo menos él sí— sintieron una explosión de emociones, como si galaxias ingresaran a sus seres llevándose a la persona que eran antes, y a cambio dejando una nueva entidad ajena a ellos, alguien diferente, una persona más viva y dichosa. Una que parece querer llorar sangre y grita desesperado intentando volver a poseer aquel cuerpo.
Porque Bonnie parece haber encerrado a esa persona que comprende que la vida es maravillosa en el rincón más oscuro de su alma impiendole salir a flote y llegar a la realidad. Puesto que no se cree digno ser feliz como lo es esa nueva esencia, no se considera capaz de volver a sonreír si Bon no se encuentra a su lado. Volvió a ser aquel chico temeroso e infeliz, y ahora se encuentra ahí, derramando tristeza con insulsas lágrimas.
La sombra de BS parece estar aún allí, cuidándolo. Él ser de color lo sabe, sabe que es imposible que haya podido dejarlo solo. A veces sonríe a la nada, pensando que aquel podría estar frente a él. Pero luego vuelve a romper en llanto con gotas mágicas brotantes de su ser.
Puede recordar con exactitud aquella mirada blanquecina, esa que parece penetrarle el alma y quemarlo vivo. Se siente culpable: le arrebató todo su belleza, su vida. Y quizá por ello él está ahí, y Bon no. No deja de creer que es su culpa. Él no merece seguir vivo, aunque la verdad es que, sin Bon, no está realmente vivo.
Porque, ¿Qué es la vida, después de todo?
[...]
Los días pasan frente a sus ojos, el sol sale con todo su esplendor sin importar que él se encuentre con los ojos de tono carmín y piel más pálida de lo usual. Las noches también se hacen presentes, con estrellas relucientes y la brillante luna que se refleja en las aguas calmadas del lago que puede visualizar desde aquel lugar. También hace contraste con su mirada, esa apagada y de brillos ya inexistentes. No resplandece, aún cuando a simple vista posee los más intensos y cautivadores colores reinando sus orbes magentas.
Quizá la noche es el momento en el cual los recuerdos lo asaltan más de la cuenta, es cuando su alma vierte el doble de gotas de dolor, a causa de su ausencia, de aquella mirada que cada vez luce más lejana.
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Infinite White
Fiksi PenggemarCuando las cosas comenzaron a cambiar, Bonnie pensó que tal vez nunca estuvo solo: su pequeño universo comenzó a tomar miles de colores cuando se comunicó con él a través de aquel gigantesco y empolvado libro turquesa. «Estaría dispuesto a sacrifica...
