Ese día era tan frío, que helaba los rostros que caminaban aquella cuadra, sentados dentro de la cafetería se encontraba Amber con aquel chico que tanto amaba, Sam.
-Cariño, deberíamos irnos, está helando -Le hablo Sam dulce mientras le sonreía-
-Sí, estoy segura que tu madre nos espera -Contesto Amber con la voz algo temblorosa-
-Am, sabes que tus padres deben estar muy preocupados, debes volver, te has quedado toda una semana en casa -Habló suave, como solía hacerlo-
-Sam...
-No Am, ya no puedes quedarte, debes entender -Esta vez su voz fue más firme, sin embargo a Amber le parecía dulce-
Ella no contestó, Sam tenia razón y por más que intentara quitar esa idea de su cabeza, sabía que debía volver. Al llegar a la casa de Sam, ella tomó sus cosas y el la llevo a su casa.
-Gracias por traerme -Dijo ella y quiso bajarse rápidamente del auto pero el la frenó-
-Amber...tú sabes que yo te amo y estos cinco años que eh estado contigo me eh sentido totalmente completo pero siento que tienes algo que contarme -Se sinceró realmente angustiado y a ella se le estrujo el corazón- Jamás quieres que hable con tu padre, solo cuando el no está me traes, tu padre ni siquiera sabe que existo.
Sabía que el solo quería lo mejor para esa chica de quien estaba enamorado pero no podía contárselo, no en ese momento. Unos ruidos se oyeron dentro de la casa como cosas frágiles que se rompían.
-¿Que fue eso? -Ella miraba la puerta con terror sin moverse- ¡Am!
Sin hablar bajo del auto corriendo y no notó que Sam también había bajado detrás de ella, abrió la puerta y vio a su madre totalmente ensangrentada en el suelo de la sala, la miró con sus ojos llenos de lamentos.
-¿Te atreves a venir a ahora? -La voz masculina que tanto odiaba se hizo presente-
-¡¿Que le haz echo?! -Grito Amber horrorizada-
-¡No la toques! -Grito con una voz espeluznante-
Golpeó a Amber haciendo que esta retrocediera, Sam apareció en su campo visual algo asustado y lleno de coraje, la abrazó, con fuerza.
-Suéltala, ya es tarde, acabo de llamar a la policía -Hablo Sam duro como si eso lo intimidara-
Su padre, mejor dicho el monstruo, volvió a abalanzarse sobre la madre de Amber golpeándola con mucha más fuerza. Sam sin miedo alguno, lo golpeó con una silla haciendo que este cayera de espaldas pero fue en vano ya que este se levantó al instante.
-No sé quién demonios eres pero te partiré la cara -Habló mientras le tiraba un golpe y Sam lo recibía-
-¡Por favor no! ¡Para! -Gritó horrorizada Amber-
Cuando Sam escuchó la voz de Amber de esa forma, el corazón le dio un vuelco, las sirenas se oían, estaban cerca, el labio le sangraba pero en ese momento no le importo.
-Están aquí, tal vez deberías pensar que hacer -Murmuró Sam y el hombre lo miro molesto-
-Esto no quedara así, te lo aseguro.
El padre de Amber salió corriendo para escapar pero cuando pasó la puerta, estaba rodeado de policías, ya era tarde. Sam miró a su novia quien no dejaba de llorar junto a su madre quien estaba totalmente inconsciente, se le acercó y la alejo para que los paramédicos atendieran a su mamá, ella lo abrazó con fuerza y se quebró en sus brazos, lloraba desconsoladamente como si lo hubiera acumulado años.
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Different
Teen Fiction¿Quién diría que la vida podría arrancarte el corazón de un tirón? ¿Quien diría que la vida era tan dura? ¿Quién diría que todo podría ponerse en tu contra? Quién diría...que después de algo tan grave, volverías a vivir.
