Capítulo 002

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Odiaba a Sean por planear una maldita fiesta cada semana, no me quedaba ropa para la ocasión y había caído en una depresión inmensa, nada se me veía bien.

Después de tanto tiempo perdido, me decidí por algo sencillo y cómodo, arreglé un poco mi cabello. Y en cuestión de minutos sonó mi celular, de seguro era Sean apurándome o incluso Eleonor , pero al ver marcaba un número desconocido dudé en contestar.

"Pasó por ti en 30 minutos"
"No tengo mucho tiempo para esperarte"

Rápidamente indague y pregunté de quien se trataba pero nunca recibí respuesta y decidí que me ocuparía luego sobre eso.

Oí el pito de un auto y seguido el timbre de mi casa, bajé de inmediato no sabia que mamá esperaba visitas, abrí el picaporte de metal y me encontré con la sorpresa de que era El ojiverde.

¿!Qué haces tú aquí !? Alcé la voz de manera sorpresiva.

Mi madre se había asomado y me miró con reprobación respecto a lo que había dicho, la conocía tan bien que estaba segura que ya se estaba creando miles de películas en la mente con respecto a la visita del chico, incluso tal vez no me permitiría salir esta noche.

"Lottie, no tenía idea se que iban a pasar por ti". Enarcó una ceja para luego sonreír mostrando su perfecta dentadura.

"Ni si quiera yo tenía idea" Observé al ojiverde que miraba la situación de una manera muy graciosa, por mi parte lo observé con reproche como se ha tomado el atrevimiento de presentarse en mi casa nisiquiera nos conocíamos bien, este chico estaba loco.

"Jóven, desea pasar"
Oh por Dios, que le pasaba por la cabeza a mi madre.

"Él no quiere pasar, mamá" Él chico iba a decir algo a continuación pero no se lo permiti. "Es mas ya estamos por irnos, es demasiado tarde".

"Espera un segundo". Corrió en dirección a nosotros y planto un beso cálido en la mejilla del ojiverde. "Yo soy la madre de Lottie, puedes decirme tía o incluso suegra, como gustes cariño, espero volver a verte pronto."

Esto no estaba bien que estaba pasando con mi madre, que le habían hecho, estaba quedando completamente loca, en ningún momento había pasado por mi mente que ella se saldría con semejante comentario, que la hacía pensar que yo tenía algo con este castaño superficial.

"Mamá...¿que ocurre contigo?" Chillé, mientras Donovan estallaba en carcajadas mientras estaba recargando al marco de la puerta.

"Un gusto señora, mi nombre es Dallas" Me observo de reojo para luego decir. "Pero me podría decir yerno sin ningún problema".

"Esto es absurdo, yo me largó" Estaba desconsertada con la escena que habían presentado frente a mí, es como si el destino no estuviera a mi favor, y sus planes eran causar que pasara vergüenza.

El ojiverde, me alcanzó unos minutos más tarde y se subió al un lindo jeep que estaba estacionado justo al frente de mi casa, que por cierto aun no sabía de donde había sacado tantos datos sobre mi, como había conseguido mi número de teléfono, y más importante mi dirección al parecer en esta ciudad sería de gran facilidad secuestrarme.

"No piensas subirte". Recibi una risa burlona de su parte. "¿Que estás esperando? Que baje a abrirte la puerta, no estamos en un cuento de hadas yo no soy tu principe. Que estás esperando? Que baje a abrirte la puerta."

"Imbecil"
Murmuré y me subí al estupido, pero a la vez hermoso Jeep.

"Fue muy gracioso lo que pasó hace un momento en tu casa, estabas realmente avergonzada" Se estaba burlando de mí en mi cara, estaba colmando mi paciencia.

"Eres un idiota, no se que te crees ni siquiera llevamos un día de conocernos y te estas burlando de mí y apareces en mi casa como si fuéramos amigos de toda la vida" Me observo con la mandíbula tensa, pero luego la relajo nuevamente.

"Eres muy estupida y torpe, es fácul burlarse de ti y deberías de tener más cuidado es fácil localizarte"

"Tu eres una mierda de persona no se que te crees." Para  mi suerte habíamos llegado al lugar de la fiesta así que baje de inmediato dando un portazo, pude escucharlo gritar mi nombre dos veces pero ya me había alejado lo suficiente como para que me hubiera perdido de su vista.

Entre a la casa de la fiesta, habían muchos jóvenes con el organismo lleno de alcohol, algunos de otro tipo de sustancias, me acerqué a la barra y pedí el cóctel con menor porción de alcohol y minutos después había encontrado a Eleonor , seguido nos dirigimos a la pista , y bailamos como si nuestras vidas dependieran de ello, me había funcionando para liberar el estrés y la molestia que causaba el castaño en mi.

En la pista estaba Donovan restregándose vulgarmente con una cualquiera, comence a sentirme algo incómoda al observar aquella escena, y mi estado de ánimo por alguna razón decayó al ver a esa perra besándolo como sino hubiese un mañana, por mas que intente ignorarlo no pude; la mejor opción fue salir a respirar aire puro y poder calmar mis ansias insostenibles de agarrarlos a ambos a golpes hasta que se volvieran pedacitos y dárselos a comer a el maldito perro de mi vecino, que deseo con mis mas grandes ansias que se intoxique y muera. No me malinterpreten no odio a los animales es más los amo y respeto mucho, excepto a ese estupido perro que es igual de estupido que su dueño.

"Hermanita..."sonreí al ver a Alex, mi hermano.

"Hermanita, es un privilegio tenerte aquí en tan humilde festín" Hizó una boba reverencia, para luego sonreír sin separar los labios.

"Sir Alessandro III, deseo que me acompañe en esta pieza." Sonabamos ridículos, pero era algo lindo, que haría siempre sin protestar, ni pensarlo.

"Sería un honor mi lady." Me dirigió a la pista y comenzamos a bailar muy animados.

"No me equivocaba, eres una perra le entregas el culo al primero que encuentras."
Dallas se dirigió a mi de una manera tal vulgar y sosa no se que tiene en la cabeza, ni siquiera nos conocemos bien.

Finalmente pude ver la mierda que abarcaba la personalidad de Dallas, no comprendo que lo hizo reaccionar de aquella manera, yo era una estupida estaba ofendida , pero mas que ofendida me sentía decepcionada mi pecho se había apretado, mi sonrisa se había convertido en una mueca, mis pupilas se habían dilatado y solo había sido cuestion de segundos para convertirme en un mar de lágrimas, se había portado como todo un imbecil, me había tildado de cualquier y yo aún no entendía ah que debía su extraño cambio de humor.

"Como mierda te haz dirigido a mi hermana?" Recibió una mirada fulminante por parte de mi hermano, y seguido captamos la atención de todos los presentes.

" Tú hermana..." Dejó la frase al aire, bajo la cabeza apenado.

No quise escuchar más, huí de la escena no quería llegar a mi casa y que mi madre me viera en aquel estado, mucho menos encontrarme con mis hermanos, se que se molestarían conmigo por haber actuado de manera tan cobarde. El resto de la noche caminé sin destino, con lágrimas brotando de mi ojos, ojeras notables incluso estaba al borde de la hipotermia; llegue a un punto en el que estaba seca y volví a casa.

Mision FallidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora