Día 5

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¿Qué es esto?-

Enunció con una voz cansada kyoto en tanto se levantaba después de haber dormido mucho, de pronto recordó lo sucedido y se levantó de inmediato buscando su muñeca.

-¡Hola Leiko! Ansiaba verte y enseñarte algo sensacional- dijo una chica como ella pero de cabello castaño, ojos grises y un vestido de manga larga negro que le llegaba a las rodillas, también en el cuello tenía bordes blancos.

-Tú... ¿quién eres?-

Tras escuchar eso la castaña sonrió levemente, Kyoto miró a su alrededor, estaba en un cuarto de piso blanco y paredes Rojas casi despintadas con una lámpara dañada y cubierta de telarañas.

-¿Dónde estoy?-

La castaña tomó una pequeña silla que se encontraba en una esquina y la colocó frente a Kyoto quien la miro con confusión.

-Sabes, eh escuchado que estás buscando al brillante pero e de decirte que soy yo- la castaña se sentó.

-Y si me matas que harás digo después de todo no tienes con quién o donde quedarte- Kyoto frunció el seño y de la nada empezó a reír

-No creas que eres importante digo solo eres una copia barata de la "perfección" al menos a la vista de los demás- hizo comillas con los dedos al decir perfección.

-Pero quien te salvará si la moral se a quebrado aún más y la locura pronto estará a flote- agacho la cabeza y tomó a la castaña por el cuello del vestido pero esta no hizo nada más que sonreír.

-¿Moral?, ¿locura? jajajajajaja, ¿crees que alguna vez alguien se a preocupado por el bienestar ajeno?-

Kyoto la soltó y la castaña agachó la cabeza como si fuese a llorar pero no lo hizo tan solo sonrió sádicamente.

Continuará...

30 días de desesperación Donde viven las historias. Descúbrelo ahora