Jack se encontraba en su cama, durmiendo apaciblemente en esa mañana del sábado, había pasado estas últimas semanas bastante tranquilo, sin mucho ajetreo debido a sus sesiones de rehabilitación con su brazo biónico. Ya lo controlaba prácticamente a la perfección, era bastante útil si se ponía a pensarlo, un brazo así era mucho más resistente que un brazo de carne y hueso, más intuitivo, más fuerte y, sobre todo, le permitía ahorrar algo de espacio de su equipo de ingeniería, albergando parte de su equipo dentro de la circuitería de este.
Su prótesis era de último modelo, clase militar, hecha de servo filamentos musculares de un conjunto de materiales bastante específicos y cuya estructura y composición solo la entendían selecto número de profesionales y maquinas extremadamente cualificadas. Realmente no funcionaba tan diferente a un brazo humano, tenía huesos, músculos y tendones accionados por corrientes eléctricas directamente conectadas a la red neuronal de Jack, así como receptores térmicos y del dolor para hacer el brazo muchísimo más realista. Obviamente estos sensores térmicos y de dolor estaban regulados para que una rotura muscular o meter la mano en un lugar bastante caliente fuera indoloro.
El despertador sonó por toda la habitación, un holograma apareció delante de Jack, a unos 6 metros de su cama, mostrando un conjunto de figuras robóticas que se iban moviendo alternativamente. Jack se levantó inmediatamente, coloco sus manos como si estuviera empuñando una pistola y un modelo 3D perfectamente realista de su propia pistola de plasma de integró en su mano. Jack disparo a los objetivos uno a uno hasta que el despertador dejo de sonar. Empezar así el día le daba fuerzas para seguir, era entretenido y no caía en la falacia de intentar dormir algo más.
Jack observó su brazo biónico, durante el minuto que estuvo disparando no sintió diferencia alguna a su anterior brazo, era algo bueno.
-Señor, el comandante Spencer requiere de su visita en su despacho de la estación espacial tierra a las 12:00 horas. Me he tomado la molestia de reservarle un vehículo con ruta hacia el trasbordador de la ciudad, así como un asiento en el trasbordador para dentro de dos horas - Anuncio la IA Luna a Jack.
Este se estiró un poco y posteriormente le respondió.
-Gracias Luna, prepara la sala de aseo para una ducha rápida y carga en el traje nano textil un diseño informal y otro formal para alternar el traje cuando tenga que ver al comandante – Le agradeció Jack a Luna, dando un pequeño bostezo antes de comenzar a andar hacia la puerta de su habitación.
-Dicho y hecho señor.
Jack salió de la habitación, su gatita blanca le estaba esperando a la puerta de esta. Jack se agachó y le dio una pequeña caricia mientras se dirigía a la sala de aseo. Tener un animal de compañía biológico era algo raro estos días, muchos de ellos solo se encontraban en zoos y pese a que la IA de la casa se encargaba casi totalmente de todas sus necesidades, tanto nutritivas como físicas y afectivas, las personas seguían prefiriendo variedades biónicas, muchísimo más longevas y resistentes. Finalmente llego a la sala y se colocó en el centro, la luz interior cambio a azul y una serie de chorros empezó a lavarle, pasados unos segundos le siguió un chorro de aire caliente que le secó casi instantáneamente, quedando completamente limpio en cuestión de segundos, tanto el cómo su ropa.
Jack se encontraba en una de las 3 ciudades principales del mundo, Neo-York, rebautizada después de la construcción del primer cable de conexión con la estación espacial tierra a la ciudad, este cable era un cable extremadamente flexible y duradero, de unos 30 metros de grosor, aunque parte del interior estaba hueco, el interior tenía una zona de vacío que se adecuaba a la presión exterior a medida que llegaba a la estación. Por dentro, se encontraba el tren electromagnético que subía hacia la estación espacial, había varios cientos de cables interconectados de diferentes grosores que salían de varias partes de la gran y vasta ciudad, lo que una vez fue llamado América, estas partes interconectaban la ciudad y en diferentes puntos se unían y formaban los cables principales hacia la estación espacial. Una obra de ingeniería increíble y magnifica que permitía ir de un sitio a otro del planeta con suma rapidez. A su vez, había cables que recorrían las tres ciudades principales, permitiendo el paso de una a otra en cuestión de minutos. La velocidad de los trenes bala dentro de los cables era impensable cuando se empezó a desarrollar la tecnología en su momento, pero en el presente, era algo bastante común.
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Codigo Alpha
Ficção CientíficaEs el 2850. Los humanos pasan por una época de bonanza, las clases sociales ya no existen a excepción de algunos individuos especialmente ricos, todos tienen prácticamente todo lo que podrían soñar y necesitar y en ese mismo momento, estalla la hist...
