Cap 9: Recuerdos dolorosos

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Llegando al día siguiente la familia kurosaki había ido a visitar a su padre fallecido que se encontraba en la colina de los muertos además de que el pelinegro no estaba incluido porque se había ofrecido a cuidar de la casa mientras no estuvieran.

-vaya hoy si que es un día soleado-contesta el de cabello negro con su gorro puesto en la frente

-si, se nota-comenta el pelicafe con cansancio-ademas de que me están doliendo las piernas

-se ve que no aguantas nada-susurra con una cíen en la frente.

-vamos chicos, todavía nos falta un poco así que andando-contesta la madre orgullosa agarrando a ambos jóvenes de los lados.

-vale-dice los dos al usonio en lo que la pelinaranja miraba el horizonte amarrada a una cola de caballo.

*¿me pregunto si fue buena idea dejarlo a su favor?*piensa dundando de las posibilidades de dejarlo en su hogar.

-ichigo apresúrate- le contesta su hermano de cabello café desde lo alto-o te quedarás atrás

-ya voy-contesta apurando el paso

-vamos sabes que ya no es una niña-comenta su mellizo desinteresado

-aun así, me preocupo por ella-comenta kodomo reclamando un poco.

-como sea-contesta el joven volteándose para seguir el recorrido hacia el altar de su ser querido-sigamos avanzando

-está bien-

-ustedes adelántense-comenta la pelinaranja estando a media cuadra de sus hermanos-voy por algo de beber, enserio que me está dando sed

-de acuerdo-contesta el de cabello negro serio-pero nos alcanza después de que termines, ¿sale?

-si-menciona decida a hacerlo

-vamos-comenta Shunka dando la orden

-ok-responde Kodomo siguiendo a su hermano de cerca en lo que la azabache se baja para comprarse una bebida a su gusto además de llevarle una a sus hermanos y a su madre en caso de que lo necesitaran.

Comprando y cogiendo los productos en la máquina de refrescos se los lleva en sus brazos con lo que subiendo la parte alta del camino hace que se desequilibre estando apunto de caer siendo sostenida por unos brazos puestas en sus hombros.

-¿necesitas ayuda?-comenta la voz que reconocía perfectamente, haciendo que volteara sorprendiéndose de que lo viera.

-¿Que haces aquí?-pregunta dudando de la aparición del pelinegro puesta con una camisa de manga larga llegando hasta los codos y unos pantalones deportivos, una mochila cargada a su espalda, incluso con una gorra-¿no dijiste que estarías cuidando de la casa?-

-la verdad no me gusta quedarme en sitios cerrados, prefiero los espacios abiertos-dice rascándose la nuca con desgana.

-entiendo-

-en todo caso vine a hacerte una pregunta-contesta sereno de lo que están diciendo.

-¿cuál?-pregunta dudando

-¿hace cuanto que puedes ver fantasmas?-contesta queriendo saber el resultado, lo malo es que no se la dio.

-eso no tiene nada que ver contigo-comenta sin querer decírselo, volteándose en dirección contraria-mejor me voy

-ichigo-comenta deteniéndola del hombro-solamente quiero saber qué pasó con tu padre para que ocasionara su muerte, ademas de que quiera ayudarte, así que dímelo, por favor

-bueno-dice estando con la mirada agachada-lo único que te puedo decir es que esa tarde estaba lloviendo, iba caminando al lado de mi papá aparte de que había visto a un niño llorando sentando junto a un árbol,

bleach al revesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora